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Hechos Clave

  • Un nuevo método de cálculo para el DPE entró en vigor el 1 de enero de 2026.
  • La reforma retira a casi 700.000 viviendas del estatus de passoires thermiques.

Resumen Rápido

Desde el 1 de enero de 2026, un nuevo método de cálculo para el Diagnostic de Performance Énergétique (DPE) ha entrado en vigor en Francia. Esta reforma retira inmediatamente a casi 700.000 propiedades residenciales de la clasificación de passoires thermiques, o cestos térmicos. El cambio representa un giro significativo para miles de propietarios que estaban previamente restringidos por las etiquetas de eficiencia energética de sus edificios.

La reforma altera cómo se calcula el rendimiento energético, resultando en calificaciones mejoradas para un gran número de viviendas. Este cambio impide que estas propiedades sean clasificadas como energéticamente ineficientes, lo que conlleva implicaciones legales y financieras importantes para los propietarios en el mercado inmobiliario francés. Se espera que la medida proporcione un 'respiro' para los propietarios afectados, aliviando potencialmente las restricciones de alquiler y las obligaciones de renovación que se activaban con la clasificación anterior.

El Nuevo Método de Cálculo del DPE

La reforma del Diagnostic de Performance Énergétique (DPE) comenzó oficialmente el 1 de enero de 2026. El cambio principal implica un nuevo modo de cálculo que determina la eficiencia energética de los edificios residenciales. Este ajuste técnico es la causa directa del cambio en la clasificación de casi 700.000 viviendas en todo el país.

Previamente, estas propiedades eran etiquetadas como passoires thermiques, indicando un aislamiento térmico deficiente y un alto consumo de energía. El nuevo método de cálculo evalúa los edificios de manera diferente, resultando en calificaciones energéticas más favorables. En consecuencia, estas viviendas ya no se categorizan bajo los estándares más estrictos de ineficiencia energética.

Impacto en los Propietarios

La retirada de 700.000 propiedades de la lista de passoires thermiques ofrece un alivio inmediato a sus dueños. En el mercado inmobiliario francés, una calificación DPE baja puede restringir severamente la capacidad de alquilar o vender una propiedad. A menudo impone obras de renovación obligatorias para cumplir con los estándares de eficiencia energética.

Con la reforma, estos propietarios ya no están sujetos al mismo nivel de presión regulatoria. Las calificaciones mejoradas significan que pueden evitar penalizaciones asociadas con la vivienda energéticamente ineficiente. Este desarrollo es visto como un cambio positivo significativo para el sector inmobiliario, permitiendo transacciones más fluidas y reduciendo la carga financiera de las renovaciones inmediatas para un gran segmento de la población.

Consecuencias para el Mercado Inmobiliario

Se espera que la reforma tenga un efecto estabilizador en el mercado de la vivienda. Un número significativo de propiedades que previamente se consideraban invendibles o difíciles de alquilar debido a su clasificación energética ahora vuelven a estar disponibles. Esto aumenta el stock de viviendas disponibles y puede ayudar a equilibrar la oferta y la demanda en ciertas áreas.

Además, el cambio impacta los precios de alquiler y los valores de las propiedades. Las propiedades con mejores calificaciones DPE generalmente obtienen alquileres y precios de venta más altos. Al actualizar el estatus de estas 700.000 viviendas, la reforma podría conducir a una reevaluación de activos en todo el mercado, beneficiando tanto a vendedores como a propietarios.

Perspectiva Futura y Contexto Regulatorio

Aunque la reforma proporciona un alivio inmediato, los objetivos a largo plazo de eficiencia energética para los edificios permanecen vigentes. El gobierno francés continúa impulsando el mejoramiento del aislamiento y la reducción del consumo de energía en el sector de la vivienda. El DPE sigue siendo una herramienta central en este marco de política.

El ajuste del método de cálculo resalta la naturaleza evolutiva de los diagnósticos energéticos. Demuestra que los marcos regulatorios pueden adaptarse para reflejar los avances técnicos y las realidades económicas. Para los 700.000 propietarios afectados, esta reforma marca un nuevo capítulo, aunque el desafío más amplio de mejorar el stock de viviendas del país continúa.