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Hechos Clave

  • Pekín condenó el discurso de Año Nuevo de William Lai Ching-te como lleno de "mentiras, falsedades, hostilidad y malicia".
  • Chen Binhua es el portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán (TAO) del continente.
  • La TAO acusó el discurso de intentar "engañar al pueblo taiwanés y a la opinión pública internacional".
  • El discurso de Lai prometió reforzar las defensas de la isla.

Resumen Rápido

Pekín ha condenado enérgicamente el discurso de Año Nuevo pronunciado por el líder taiwanés William Lai Ching-te. La crítica fue emitida por Chen Binhua, portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán (TAO) del continente, el jueves.

El gobierno chino describió el discurso como lleno de "mentiras, falsedades, hostilidad y malicia". Los funcionarios declararon que el discurso era un intento de "engañar al pueblo taiwanés y a la opinión pública internacional". La condena se centró en la intención declarada de Lai de reforzar las defensas de la isla y su retórica política sobre las relaciones entre ambas orillas.

Condena Oficial de Pekín

Los funcionarios en Pekín reaccionaron rápidamente al discurso de Año Nuevo dado por William Lai Ching-te. La respuesta provino de la Oficina de Asuntos de Taiwán (TAO), el órgano principal responsable de manejar las relaciones con Taiwán. Chen Binhua, el portavoz de la oficina, caracterizó el discurso como fundamentalmente engañoso y hostil.

El gobierno chino afirmó que el discurso no fue simplemente un discurso festivo estándar, sino una maniobra política calculada. Según la TAO, el contenido del discurso fue diseñado para manipular el sentimiento público. Específicamente, Pekín acusó al líder de intentar engañar tanto a la población taiwanesa doméstica como a la comunidad internacional en general sobre el estatus político de la isla.

Crítica a la "Independencia de Taiwán"

El núcleo de la objeción de Pekín se centró en las acusaciones de que William Lai Ching-te estaba impulsando una agenda política específica. Chen Binhua afirmó que el discurso "una vez más vendió la falacia de la independencia de Taiwán". Esta terminología es utilizada frecuentemente por los funcionarios chinos para rechazar cualquier movimiento hacia la soberanía formal por parte de la isla.

Más allá de la retórica de independencia, la TAO acusó el discurso de dañar activamente la estabilidad regional. La declaración alegó que el discurso "incitó el enfrentamiento entre ambas orillas". Además, Pekín vio el discurso como "reiterando la vieja canción", sugiriendo una falta de nuevas iniciativas diplomáticas y una continuación de políticas que el continente encuentra inaceptables.

Defensa y Diplomacia

Durante su discurso, William Lai Ching-te delineó planes específicos para la seguridad de la isla. Prometió reforzar las defensas de la isla como parte de su agenda de Año Nuevo. Esta promesa de fortalecer la preparación militar fue un componente significativo del discurso que atrajo la ira de Pekín.

El enfoque en las capacidades de defensa resalta la tensión continua entre ambas partes. Al enmarcar el discurso como una incitación al enfrentamiento, Pekín señaló su oposición a los esfuerzos de Taiwán para mejorar su aparato de seguridad. El intercambio subraya la naturaleza frágil de las relaciones entre ambas orillas a medida que comienza el nuevo año.

Conclusión

El intercambio entre Pekín y Taipéi marca un inicio controvertido para el nuevo año. La Oficina de Asuntos de Taiwán ha dejado clara su posición: cualquier movimiento percibido hacia la independencia o el aumento de las capacidades de defensa será recibido con duras críticas. La caracterización del discurso como que contiene "malicia" y "mentiras" indica un endurecimiento de la postura de Pekín.

A medida que William Lai Ching-te se prepara para liderar Taiwán, la reacción del continente sugiere que los canales diplomáticos siguen tensados. La acusación de engañar a la opinión internacional sirve como una advertencia de que Pekín está monitoreando de cerca la retórica política y las decisiones de política de Taiwán.

"mentiras, falsedades, hostilidad y malicia"

— Pekín

"engañar al pueblo taiwanés y a la opinión pública internacional"

— Pekín

"una vez más vendió la falacia de 'independencia de Taiwán', incitó el enfrentamiento entre ambas orillas y reiteró la vieja canción..."

— Chen Binhua, Portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán