El faro de la isla de Vierge, las islas Lofoten, el monasterio de Santo Domingo de Silos y otros destinos donde el wifi no llega (y tampoco lo necesitas)
El nuevo lujo se llama desconexión. Una respuesta lógica a la saturación digital que padecemos. Pasamos casi siete horas al día conectados a internet. Nuestro descanso se interrumpe constantemente por...
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