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Hechos Clave

  • Una mujer destruyó 40 árboles plantados por voluntarios en Avenida Nossa Senhora da Luz en Curitiba.
  • Los árboles fueron plantados por el colectivo 'Um Milhão de Árvores' a principios de diciembre.
  • 11 de los árboles destruidos eran araucarias, una especie protegida por la ley brasileña.
  • Las cámaras de seguridad grabaron a la mujer estacionando su auto y arrancando las plantas sola.
  • La concejala Laís Leão (PDT) presentó solicitudes ante la Guardia Municipal y la Secretaría de Medio Ambiente.

Resumen Rápido

Las cámaras de seguridad grabaron a una mujer destruyendo 40 árboles plantados por voluntarios en el islote central de Avenida Nossa Senhora da Luz en Curitiba. El incidente ocurrió el lunes, con la mujer siendo vista estacionando su auto y acercándose a las plantas sola.

Los árboles fueron plantados a principios de diciembre por el colectivo Um Milhão de Árvores (Un Millón de Árboles). El grupo reportó que la mujer arrancó algunos árboles y cortó otros intencionalmente. Entre las plantas destruidas, 11 eran araucarias, una especie protegida por la ley brasileña.

Después de notar el daño, el colectivo presentó un Boletim de Ocorrência (Reporte de Incidente). Los voluntarios regresaron al sitio el jueves para reparar el daño. La concejala Laís Leão (PDT) también intervino, presentando solicitudes oficiales a la Guardia Municipal y la Secretaría de Medio Ambiente sobre el caso.

Detalles del Incidente

El lunes, una mujer fue grabada por las cámaras de seguridad destruyendo 40 árboles plantados por voluntarios en Curitiba. Los árboles estaban ubicados en el islote central de Avenida Nossa Senhora da Luz. Las imágenes muestran a la mujer estacionando su auto y caminando sola hacia el área del jardín donde se encontraban las plantas.

De acuerdo con la evidencia visual, la mujer procedió a arrancar algunos de los árboles mientras cortaba otros intencionalmente. La destrucción apuntó al trabajo del colectivo Um Milhão de Árvores, que había organizado la plantación a principios de diciembre para crear conciencia sobre el cambio climático y el cuidado urbano.

El colectivo descubrió el daño y posteriormente registró un informe policial formal. El grupo expresó profunda conmoción ante el incidente, destacando la dedicación requerida para plantar los árboles y el impacto emocional de ver su trabajo destruido en un solo acto.

Impacto Ambiental y Estatus Legal

La destrucción de los árboles implicó una pérdida ambiental significativa, específicamente en cuanto a especies protegidas. De acuerdo con el colectivo Um Milhão de Árvores, 11 de los 40 árboles destruidos eran araucarias.

Las araucarias son una especie protegida por ley en Brasil. Consecuentemente, la destrucción de estos árboles específicos puede clasificarse como un delito ambiental, sujeto a multas sustanciales bajo la legislación vigente.

El incidente resalta la vulnerabilidad de los esfuerzos de reforestación urbana. El colectivo había plantado estos árboles para beneficiar el ambiente local, haciendo de la destrucción intencional un retroceso para sus objetivos ecológicos.

Respuesta Comunitaria y Oficial

El colectivo Um Milhão de Árvores respondió al vandalismo regresando al sitio el jueves para reparar el daño. Trabajaron para replantar y restaurar el área donde la mujer había destruido la vegetación.

Respecto al costo emocional, el miembro del colectivo Luciano Padilha declaró: "A gente ficou muito chocado. Os membros do coletivo alguns chegaram a chorar ao ver essas cenas, do trabalho que a gente fez, com muita dedicação, para conscientizar sobre as mudanças climáticas, sobre o cuidado com a nossa cidade, e depois vem essa situação de uma pessoa destruir um trabalho de um coletivo inteiro."

El apoyo político para el colectivo también surgió después del incidente. Laís Leão, concejala representando el partido PDT, tomó acción oficial. Ella protocoló (presentó) dos solicitudes formales a la Guarda Municipal y la Secretaria de Meio Ambiente (Secretaría de Medio Ambiente). Estos documentos solicitaron inspección inmediata y medidas relacionadas con el caso para asegurar la responsabilidad por la destrucción del jardín público.

"A gente ficou muito chocado. Os membros do coletivo alguns chegaram a chorar ao ver essas cenas, do trabalho que a gente fez, com muita dedicação, para conscientizar sobre as mudanças climáticas, sobre o cuidado com a nossa cidade, e depois vem essa situação de uma pessoa destruir um trabalho de um coletivo inteiro."

— Luciano Padilha