Hechos Clave
- Estados Unidos anunció su salida inmediata del Fondo Verde para el Clima el 9 de enero de 2026.
- EE.UU. es el segundo emisor más grande de gas de carbono en el mundo.
- El Fondo Verde para el Clima fue creado en 2010 durante la COP 16 en Cancún.
- Para 2024, había 13 proyectos del Fondo Verde activos en Brasil, enfocados en la protección de la Amazonia y la agroforestación.
- El Fondo Verde tiene un portafolio de más de 100 iniciativas a nivel mundial que apoyan a países en desarrollo.
Resumen Rápido
Estados Unidos anunció su salida inmediata del Fondo Verde para el Clima el 9 de enero de 2026. Esta decisión interrumpe la participación de la nación en el principal mecanismo internacional para financiar acciones climáticas en países en desarrollo. El movimiento es parte de una serie más amplia de retiros de organizaciones internacionales que comenzó el 8 de enero.
La retirada reduce significativamente la base de financiamiento del fondo. Esto afecta directamente la disponibilidad de recursos para proyectos de adaptación y mitigación en las naciones más vulnerables al cambio climático. Como el segundo emisor más grande de dióxido de carbono del mundo, la salida de EE.UU. presiona a otros donantes para compensar la ausencia. El fondo, creado en 2010, apoya más de 100 iniciativas globales, incluyendo 13 proyectos en Brasil enfocados en la protección de la Amazonia.
El Anuncio y el Impacto Inmediato
Estados Unidos anunció su salida inmediata del Fondo Verde para el Clima (GCF) el jueves 9 de enero. Esta decisión interrumpe la participación estadounidense en el principal mecanismo internacional de financiamiento para acciones climáticas en países en desarrollo. La retirada ocurre a raíz de decisiones de abandonar otras organizaciones internacionales que comenzaron el día anterior, el miércoles 8 de enero.
La retirada inmediata de Estados Unidos reduce la base de financiamiento del fondo. Esta reducción puede afectar directamente la disponibilidad de recursos para proyectos de adaptación y mitigación en los países que son más vulnerables a los cambios climáticos. Además, la ausencia de un donante tan grande presiona a otros contribuyentes para compensar la brecha de financiamiento.
Estados Unidos es el segundo emisor más grande de gas de carbono en el mundo. Este estatus convierte a la nación en un contribuyente significativo al calentamiento global, que afecta desproporcionadamente a las naciones del Sur Global, específicamente a los países menos desarrollados.
Sobre el Fondo Verde para el Clima
El Fondo Verde para el Clima (GCF) fue establecido en 2010 durante la 16ª Conferencia de las Partes (COP 16) en Cancún. Fue creado por los países que integran la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). El fondo luego se convirtió parte de la estructura financiera del Acuerdo de París.
Desde que aprobó su primer proyecto en 2015, el Fondo Verde ha desarrollado un portafolio que contiene más de 100 iniciativas a nivel global. Estas iniciativas están diseñadas para apoyar a los países en desarrollo a cumplir sus metas climáticas, conocidas como las Determinaciones Nacionales Contributivas (NDC, por sus siglas en inglés). El fondo sigue siendo una herramienta crítica para el financiamiento climático internacional.
Proyectos en Brasil
Para 2024, el Fondo Verde tenía 13 proyectos activos en Brasil. Estos proyectos se enfocan en varias iniciativas ambientales y económicas destinadas a abordar los impactos climáticos. La presencia del fondo en el país destaca el apoyo internacional para los esfuerzos climáticos locales.
Áreas específicas de enfoque para estos proyectos incluyen:
- Protección de la selva amazónica.
- Expansión de la agroforestación en la región amazónica para el desarrollo económico.
- Protección de la región de Marajó, que está sufriendo de temperaturas en aumento.
- Protección de arrecifes de coral.
Contexto Global y Consecuencias
La retirada de Estados Unidos del Fondo Verde para el Clima representa un cambio significativo en la cooperación climática internacional. Como una potencia económica importante y un emisor histórico significativo, el papel de EE.UU. en el fondo era fundamental. La decisión de salir inmediatamente detiene cualquier contribución futura del país y elimina su influencia de la dirección estratégica del fondo.
Las naciones en desarrollo dependen en gran medida del Fondo Verde para implementar proyectos que construyan resiliencia contra el cambio climático. Estos proyectos van desde infraestructura de energía renovable hasta preparación para desastres. La pérdida de financiamiento podría retrasar o cancelar iniciativas críticas, dejando a poblaciones vulnerables expuestas a riesgos ambientales crecientes.
Otras naciones donantes y socios del sector privario podrían necesitar aumentar sus contribuciones para mantener la capacidad operativa del fondo. La situación subraya los desafíos de sostener el financiamiento climático multilateral en un panorama geopolítico cambiante.




