Hechos Clave
- Las grandes empresas regresan a los aumentos salariales individuales para 2026.
- El aumento presupuestado para las nóminas es del 3,1%, idéntico a la cifra de 2025.
- El cambio se atribuye a una desaceleración de la inflación.
Resumen Rápido
Las grandes corporaciones están cambiando sus estrategias salariales para el próximo año. Según un estudio reciente, hay un movimiento claro alejándose de los aumentos salariales colectivos hacia ajustes salariales individuales. Esta tendencia se atribuye a una desaceleración de la inflación.
A pesar del cambio en el enfoque, la perspectiva financiera para los empleados se mantiene estable. Los aumentos presupuestados para las nóminas son casi idénticos al año anterior. Esto indica que las empresas mantienen su inversión en recursos humanos mientras alteran cómo se distribuyen esas inversiones entre la fuerza laboral.
Estudio Revela Cambio en la Estrategia de Compensación
El panorama salarial de 2026 se define por el regreso a la meritocracia individual. Un estudio realizado por WTW destaca que las grandes empresas están abandonando los aumentos salariales colectivos a favor de ajustes individualizados. Este cambio es impulsado en gran medida por la tasa de inflación en desaceleración, lo que reduce la presión para aumentos uniformes y generalizados que cubran los crecientes costos de vida.
Los hallazgos sugieren un regreso a las normas prepandémicas donde el desempeño y la contribución individual toman precedencia sobre la negociación colectiva. Para los empleados, esto significa que el crecimiento salarial estará más estrechamente vinculado a los logros personales y métricas específicas del rol en lugar de amplias tendencias económicas. El estudio se centró principalmente en las prácticas de los grandes grupos corporativos, proporcionando una visión clara de las estrategias empleadas por los actores de mercado más grandes.
Los Presupuestos Permanecen Estables a Pesar del Cambio Estratégico
Mientras el método de distribución cambia, el compromiso financiero total de estas empresas no lo hace. El estudio encontró que los aumentos presupuestados para las nóminas se sitúan en el 3,1% para 2026. Esta cifra refleja el aumento presupuestado para 2025, que también fue del 3,1%.
Esta consistencia en la presupuestación es significativa. Demuestra que, a pesar del cambio a aumentos individuales, las empresas no están reduciendo su gasto general en mano de obra. En cambio, están reasignando recursos para recompensar a los mejores desempeños y retener el talento clave. El presupuesto estable sugiere estabilidad en la planificación financiera corporativa, incluso mientras se adaptan a un entorno económico cambiante.
Implicaciones para la Fuerza Laboral
El regreso a los aumentos salariales individuales crea un entorno más competitivo dentro de las grandes empresas. Los empleados probablemente necesitarán demostrar un valor y desempeño claros para asegurar aumentos a la tasa promedio del 3,1%. Este cambio pone mayor énfasis en las revisiones de desempeño y el establecimiento de metas individuales.
Para el mercado laboral en general, esta tendencia entre los grandes grupos podría influir en las empresas más pequeñas. A medida que la economía se estabiliza, el enfoque se traslada de la retención mediante aumentos que igualan la inflación a la retención mediante recompensas basadas en el mérito. Esta transición marca una nueva fase en el mercado laboral posterior a la pandemia, equilibrando las restricciones presupuestarias corporativas con la necesidad de motivar y retener trabajadores calificados.




