Hechos Clave
- Un exfuncionario de inteligencia afirma que Jerusalén es poco probable que ataque primero.
- Atacar primero podría debilitar las manifestaciones en Irán.
- Un experto de la Universidad Hebrea dice que la instigación iraní sería una "nota de suicidio para el régimen".
Resumen Rápido
A medida que las protestas continúan creciendo dentro de Irán, el gobierno israelí está monitoreando de cerca la situación desde la orilla. Según un exfuncionario de inteligencia, es poco probable que Jerusalén inicie un ataque militar. La principal preocupación es que un ataque israelí podría debilitar las manifestaciones al permitir que el régimen iraní movilice el apoyo interno contra un enemigo externo.
Un experto de la Universidad Hebrea caracterizó el escenario de instigación iraní como una potencial "nota de suicidio para el régimen". Esto sugiere que el liderazgo iraní actual ve la agitación interna como una amenaza crítica para su estabilidad. La preferencia estratégica de Israel parece ser permitir que las presiones internas se acumulen sin una intervención directa. Al permanecer al margen, Israel espera evitar proporcionar al régimen un pretexto para consolidar el poder o desviar la atención de los problemas internos.
Restricción Estratégica
Israel está adoptando un enfoque cauteloso respecto a la creciente agitación en Irán. Un exfuncionario de inteligencia indicó que es poco probable que Jerusalén inicie un ataque militar. La razón es que tal acción podría socavar inadvertidamente a los manifestantes. Un ataque podría brindar al régimen iraní la oportunidad de presentarse como defensor de la nación contra la agresión extranjera, uniendo potencialmente a facciones dispares contra un enemigo común.
Esta estrategia prioriza el éxito de las manifestaciones internas sobre la acción militar inmediata. El temor es que atacar primero interrumpa el impulso de las protestas. Al evitar el conflicto directo, Israel busca permitir que las dinámicas internas dentro de Irán sigan su curso. Este enfoque refleja una decisión calculada de apoyar el cambio de régimen a través de la presión interna en lugar de la fuerza externa.
Análisis de Estabilidad del Régimen 📉
Los expertos están analizando la estabilidad del régimen iraní en medio de las crecientes protestas. Un especialista de la Universidad Hebrea señaló que cualquier movimiento de Irán para instigar un conflicto sería desastroso para el liderazgo actual. El experto describió tal acción como una "nota de suicidio para el régimen". Esto resalta la fragilidad de la posición del gobierno frente a una agitación civil generalizada.
El análisis sugiere que el régimen se centra actualmente en la supervivencia. Involucrarse en provocaciones externas se ve como una apuesta de alto riesgo que el liderazgo es poco probable que tome. La presión interna parece ser el factor dominante que influye en el proceso de toma de decisiones del régimen. En consecuencia, la situación sigue siendo tensa mientras tanto los manifestantes como el gobierno navegan este período crítico.
Conclusión
En resumen, la posición de Israel respecto a las protestas en Irán se define por la paciencia estratégica. La decisión de permanecer al margen está impulsada por el deseo de ver a las manifestaciones internas triunfar sin la complicación de una intervención militar externa. Un exfuncionario de inteligencia y un experto de la Universidad Hebrea subrayan ambos los riesgos asociados con atacar primero o provocar al régimen.
La visión predominante es que el régimen iraní es actualmente vulnerable a las presiones internas. Cualquier intento de instigar un conflicto podría servir como una "nota de suicidio" para el liderazgo, sin embargo, un ataque preventivo israelí podría salvar inadvertidamente al régimen al proporcionar un punto de reunión. Por lo tanto, Israel continúa observando de cerca, priorizando un enfoque de "no intervención" para maximizar el potencial de cambio interno.
"nota de suicidio para el régimen"
— Experto de la Universidad Hebrea




