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Hechos Clave

  • Claire Drinkwater dejó su carrera en los medios de Londres, donde gestionaba comunicaciones para redes de televisión, tras una ruptura y un agotamiento.
  • Viajó a nueve países, incluyendo India, Malasia, Bali, Nueva Zelanda y Chile.
  • Celebró su cumpleaños número 33 en Bali.
  • Se mudó a Bélgica para vivir con un hombre que conoció durante sus viajes y ha vivido allí por más de 10 años.

Resumen Rápido

Claire Drinkwater dejó su carrera de alto estrés en los medios en Londres después de una dolorosa ruptura y un agotamiento. Se embarcó en un viaje de un año a nueve países en tres continentes para aprender a estar sola nuevamente. Sus viajes la llevaron desde la India hasta Nueva Zelanda y finalmente la condujeron a un encuentro fatídico con un hombre de Bélgica. Al terminar el viaje, eligió mudarse a Bélgica en lugar de intentar una relación a distancia. Más de una década después, ha reconstruido su vida y carrera allí, demostrando que el hogar puede crearse en lugares inesperados.

Agotamiento y Corazón Roto

A los 30 años, Claire Drinkwater creía que tenía todo resuelto. Tenía una carrera exitosa en Londres gestionando comunicaciones para redes de televisión y una relación a largo plazo. Sin embargo, cuando la relación terminó, de repente tuvo que encontrar un nuevo lugar para vivir y aprender a estar sola nuevamente.

El estrés tomó un peaje significativo en su salud física y mental. Experimentaba malestar diario, trabajaba hasta tarde, comía de forma esporádica y se despertaba en pánico por la noche. Soluciones tradicionales como la terapia y nuevos pasatiempos no lograron marcar una diferencia.

Un punto de inflexión llegó después de un viaje a Italia con amigos. La experiencia reavivó una chispa que no sentía en años. En el vuelo de regreso, viendo cómo Milán desaparecía bajo las nubes, se dio cuenta de que quería quedarse. Este momento despertó un sueño dormido de viajar por el mundo que se había prometido a sí misma como estudiante.

Año de Lecciones en Todo el Mundo

A pesar de preocuparse por abandonar la carrera que había construido con esfuerzo, Claire dejó su trabajo y reservó una ruta alrededor del mundo que cubría nueve países. Abordando el avión sola para su primera parada en India, se cuestionó su cordura pero procedió con la aventura.

Su primera parada fue Goa, donde se quedó en un centro de yoga frente a la playa. Aunque su ansiedad inicialmente le perturbaba el sueño, semanas de practicar yoga y meditación ayudaron a calmar su cuerpo y mente. Aprendió a ser espontánea y disfrutar el momento.

El viaje continuó con desafíos y hitos específicos:

  • Malasia: Tomó lecciones de buceo. Después de entrar en pánico y luchar por respirar bajo el agua, finalmente aprobó su certificación.
  • Bali: Llegó allí en su 33er cumpleaños para aprender a descansar y relajarse.
  • Nueva Zelanda: Trabajó temporalmente en comunicaciones, escaló volcanes y disfrutó de barbacoas en la playa.
  • Chile: Vio estrellas fugaces sobre el Desierto de Atacama.

Cada destino ofreció una lección única, ayudándola a sanar y redescubrirse a sí misma.

Un Nuevo Hogar en Bélgica

A medida que su viaje concluía y su avión circulaba sobre Londres, Claire se dio cuenta de que la ciudad se veía igual, pero ella era diferente. Había conocido a un hombre de Bélgica hacia el final de sus viajes. Se llevaban tan bien que se visitaron los países de origen y tomaron viajes juntos.

Cuando él regresó a Bélgica para reanudar su antiguo trabajo, Claire enfrentó una difícil elección: intentar una relación a distancia o arriesgarse a una nueva vida. Decidió confiar en sí misma y empacó sus maletas para un país en el que nunca había imaginado vivir.

Establecerse fue difícil. No hablaba los idiomas y la cultura era muy diferente. Sin embargo, hizo amigos y reconstruyó su carrera de comunicaciones en Bruselas. Han pasado más de diez años y todavía están juntos.

Ahora disfruta del ritmo más lento de la vida, incluyendo pasear por mercados semanales y sentarse en terrazas. Viaja con frecuencia y visita Londres, donde siente una agradable sensación en el estómago. Su experiencia le enseñó que el hogar no se define por el lugar de nacimiento, sino por donde uno se siente cómodo a través de personas y experiencias significativas.

"Solía amar regresar a casa de vacaciones. La forma en que el avión sobrevolaba los rascacielos de Londres y el río Támesis antes de aterrizar en Heathrow."

— Claire Drinkwater

"Lloré a gritos en un vuelo de regreso desde Italia."

— Claire Drinkwater

"Cuando cumplí 30, pensé que lo tenía todo con una gran carrera en Londres gestionando comunicaciones para redes de televisión. Entonces mi relación a largo plazo terminó. De repente, tuve que encontrar otro lugar para vivir y aprender a estar sola nuevamente."

— Claire Drinkwater

"Me sentía enferma todos los días: trabajando hasta tarde, comiendo de forma esporádica y despertando en pánico por la noche."

— Claire Drinkwater

"En el avión de regreso, viendo cómo los techos de color óxido de Milán desaparecían bajo las nubes, no pude contener las lágrimas. Quería quedarme, como esta versión de mí, una que me recordaba a mi yo más joven."

— Claire Drinkwater

"Dejé mi trabajo y reservé una ruta alrededor del mundo que abarcaba nueve países en tres continentes. Abordando el avión solo para mi primera parada en India, me pregunté si finalmente había perdido la cabeza."

— Claire Drinkwater

"Cada país tenía una lección para mí."

— Claire Drinkwater

"En Chile, vi estrellas fugaces sobre el Desierto de Atacama, mientras el vasto universo miraba hacia nuestro pequeño planeta."

— Claire Drinkwater

"Ese año me enseñó que el hogar no es solo sobre dónde naces. Se trata de dónde te sientes cómodo, a través de las personas y las experiencias que importan. Puedes crear un hogar más de una vez, en más de un lugar."

— Claire Drinkwater