Hechos Clave
- Arielle Sotiropoulos es una ejecutiva de relaciones con clientes de 30 años radicada en la ciudad de Nueva York.
- Trabaja en servicios profesionales, asesorando a firmas de capital privado.
- Le dijeron que cubriera sus hombros en su primer trabajo, lo que provocó un cambio en su estilo.
- Aconseja a las mujeres usar sacos, pantalones o trajes para ser tomadas en serio en industrias dominadas por hombres.
Resumen Rápido
Una ejecutiva de relaciones con clientes en la ciudad de Nueva York compartió cómo un comentario crítico sobre su vestimenta al inicio de su carrera cambió fundamentalmente su enfoque sobre el vestir profesional. Arielle Sotiropoulos, de 30 años, trabaja en servicios profesionales y recordó sentirse humillada cuando un colega mayor le dijo que cubriera sus hombros en su primer trabajo. Esta experiencia, combinada con observaciones de cómo la apariencia afecta a las colegas mujeres, la llevó a adoptar un estilo conservador enfocado en la credibilidad. Ahora utiliza las redes sociales para guiar a las mujeres que navegan industrias formales y dominadas por hombres, abogando por una vestimenta que asegure que sean recordadas por su trabajo en lugar de su apariencia. Su consejo se centra en la idea de que la percepción es un componente crítico del éxito inicial en la carrera.
El Incidente que Provocó un Cambio
El momento decisivo en la carrera de Arielle Sotiropoulos ocurrió durante un día caluroso de verano en su primer trabajo después de la universidad. Llegó usando pantalones y una camiseta tirantes de dos pulgadas, que dejaban sus hombros al descubierto. Un colega mayor la abordó de paso, diciendo: "Oye, Arielle, no puedes usar eso. Cubre tus hombros". Sotiropoulos interpretó el comentario como una advertencia de que no avanzaría en su carrera si se vestía de esa manera. La retroalimentación la dejó sintiéndose humillada, causando que cambiara su estilo al extremo opuesto del espectro.
Ella señaló que este fue el único feedback directo que recibió sobre su apariencia, pero recopiló más conocimientos a lo largo de sus ocho años en la industria. Observó comentarios que sugerían que las colegas mujeres que no ponían suficiente esfuerzo en su apariencia veían cómo esto afectaba su éxito. En una ocasión, un director general decidió no contratar a una candidata calificada debido a sus uñas de estilo arcoíris, encontrándolas distraídas. Sotiropoulos notó que la candidata nunca recibió este feedback y probablemente salió de la entrevista creyendo que había tenido éxito.
Navegando una Industria Dominada por Hombres
Actualmente trabajando en desarrollo de negocios enfocado en capital privado, Sotiropoulos a menudo se encuentra como la única mujer en la sala. Atribuye gran parte de su éxito al feedback que ha recibido y a los cambios que ha hecho. Para mitigar el sesgo, decidió dejar de teñirse el cabello rubio y regresó a su color castaño natural. En cuanto a la ropa, busca reflejar el estilo de sus colegas masculinos.
Su estrategia de guardarropa varía según el entorno:
- Situaciones desconocidas: Usa un traje negro o azul marino y rara vez elige vestidos o faldas.
- Días de oficina: Puede usar un traje más colorido, generalmente combinando un saco con pantalones.
- Días casuales: Rara vez usa jeans, reservándolos solo para los viernes.
A medida que ha ganado más experiencia, se ha permitido ser más expresiva con colores y accesorios, aunque mantiene una base profesional. También se maquilla completamente a diario, viéndolo como una forma de verse descansada y eliminar una variable menos de la que preocuparse.
La Filosofía de la Presencia Profesional
Sotiropoulos ahora utiliza las redes sociales para compartir consejos de estilo corporativo, dirigidos específicamente a mujeres en industrias formales y dominadas por hombres. Su tema central es que los profesionales no deben ser recordados por lo que usan, sino por lo que dicen. Desalienta activamente la tendencia de la "sirena de oficina" vista en plataformas como TikTok, que incentiva usar camisas abiertas y cabello desordenado para parecer sexy. Ella cree que las mujeres deben ganar su asiento en la mesa a través de la competencia, no del atractivo físico.
Ella aborda los argumentos de que a las mujeres se les exigen estándares diferentes que a los hombres. En su experiencia, los hombres en su industria usan sacos, camisas de vestir, pantalones y zapatos apropiados diariamente sin cruzar líneas. Argumenta que, aunque tener más opciones de ropa a veces puede hacer que las mujeres se sientan limitadas, las expectativas de profesionalismo son en última instancia iguales. Su objetivo es ayudar a las mujeres a navegar estas expectativas para que puedan enfocarse en construir confianza y avanzar en sus carreras.
Conclusión
Para Arielle Sotiropoulos, un solo comentario sobre sus hombros sirvió como catalizador para una reevaluación completa de su imagen profesional. Al alinear su apariencia con los estándares conservadores de su industria, buscó eliminar barreras para ser tomada en serio. Su viaje destaca la compleja relación entre la expresión personal y la percepción corporativa, particularmente para las mujeres en finanzas. A través de su presencia en redes sociales, continúa abogando por una estrategia de estilo que priorice la credibilidad, asegurando que el talento y la contribución sigan siendo el enfoque principal en el lugar de trabajo.
Preguntas Frecuentes
¿Qué le pasó a Arielle Sotiropoulos en su primer trabajo?
Un colega mayor le dijo que cubriera sus hombros porque estaba usando una camiseta tirantes, un incidente que la hizo sentirse humillada y cambió su enfoque sobre la vestimenta de trabajo.
¿Cómo sugiere que se vistan las mujeres en finanzas?
Recomienda vestirse de manera similar a los colegas masculinos, específicamente usando sacos con pantalones o trajes, para asegurar que sean tomadas en serio y se enfoquen en sus contribuciones profesionales.
¿Por qué cambió el color de su cabello?
Decidió dejar de teñirse el cabello rubio y regresar al castaño para evitar cualquier posible sesgo asociado con el color de su cabello.
"Oye, Arielle, no puedes usar eso. Cubre tus hombros."
— Colega Mayor
"No podíamos contratarla. ¿Viste sus uñas?"
— Director General
"No quiero ser recordada por mi apariencia."
— Arielle Sotiropoulos




