Hechos Clave
- Zoe Ashbridge y Stewart se conocieron como compañeros de trabajo y se unieron por su amor compartido por el ciclismo durante los descansos para el almuerzo.
- Después de solo un mes de noviazgo, Stewart propuso un viaje en bicicleta de 24,000 millas a través de 32 países, que Zoe aceptó de inmediato.
- La pareja ahorró suficiente dinero para viajar durante 18 meses mientras estaban desempleados, alojándose en hostales, habitaciones de Airbnb y acampando en tiendas de campaña.
- Su viaje los llevó desde el Reino Unido a través de Georgia, Azerbaiyán, Australia y finalmente a Nueva Zelanda, donde se fugaron.
- Se casaron en The Sign of the Bellbird en los Port Hills de Christchurch, intercambiando votos solo con el canto de los pájaros y el sol como testigos.
- Después de su boda, emprendieron una luna de miel de ocho meses en bicicleta de regreso a casa a través de Sudamérica para completar su aventura global.
Una historia de amor sobre dos ruedas
Su romance no comenzó con un gran gesto, sino con recipientes Tupperware y una pasión compartida por el ciclismo. Zoe Ashbridge y Stewart se conocieron como compañeros de trabajo, ambos solteros y navegando las complejidades de las citas modernas. Sus descansos diarios para el almuerzo se convirtieron en la base de una relación que eventualmente abarcaría el mundo.
Lo que comenzó como conversaciones casuales sobre sándwiches rápidamente evolucionó en algo extraordinario. Dentro de un mes de su primera cita, Stewart propuso una idea que cambiaría sus vidas para siempre: una aventura en bicicleta de 24,000 millas a través de 32 países. Sin vacilación, Zoe dijo que sí, y la pareja comenzó a planificar un viaje de 18 meses que pondría a prueba su relación, su resistencia y finalmente los llevaría a fugarse en uno de los lugares más hermosos del mundo.
La conexión del descanso para el almuerzo
Tanto Zoe como Stewart eran profesionales cuando sus caminos se cruzaron. Zoe estaba profundamente inmersa en el mundo de las citas en línea, mientras que Stewart se centraba en sus ambiciones ciclistas. Sus horarios de almuerzo sincronizados se convirtieron en el catalizador de su conexión, ya que regularmente comían juntos en la oficina.
Su vínculo se solidificó cuando Stewart mencionó su plan de cruzar el paso más alto de Gales. La respuesta inmediata de Zoe fue entusiasta: "Me encantaría hacer eso". Stewart la invitó a unirse a él ese mismo fin de semana, y juntos conquistaron el Paso Gospel. En el siguiente descanso para el almuerzo, Stewart le pidió a Zoe salir a cenar, y su relación comenzó en serio.
"Él se quedó y nunca se fue a casa. El resto, como dicen, es historia, y qué viaje ha sido hasta ahora."
Solo un mes después de su relación, Stewart reveló su ambicioso plan de dejar su trabajo y recorrer el mundo en bicicleta. Ya había trazado una ruta paso a paso que abarcaba 32 países, con suficientes ahorros para viajar durante 18 meses mientras estaban desempleados. Su estrategia de alojamiento era simple: llevar una tienda de campaña y alojarse en hostales asequibles y habitaciones de Airbnb.
"Me encantaría hacer eso."
— Zoe Ashbridge, sobre unirse al viaje en bicicleta de Stewart a Gales
Preparándose para el viaje
La respuesta de Zoe a la propuesta de Stewart fue inmediata y sin ambigüedades: "¡Sí!" Necesitaba ahorrar suficiente dinero para cubrir sus vuelos, mientras Stewart se encargaba de la logística de las bicicletas y la planificación de la ruta. Durante varios meses, la pareja practicó la disciplina financiera, recortando costos donde fuera posible mientras mantenían un lujo no negociable: una comida mensual fuera para disfrutar de su tiempo como pareja joven.
A medida que se acercaba su fecha de partida, Stewart organizó su transporte. Seleccionó bicicletas de turismo de acero de color amarillo brillante diseñadas específicamente para manejar ciclismos de larga distancia y el peso adicional de su equipaje. Las bicicletas fueron construidas para la resistencia y la practicidad, esenciales para los meses de viaje por delante.
Su partida del Reino Unido fue emocional e inolvidable. Se despidieron de sus familias en la casa de la madre de Stewart y tambaleándose bajaron por el camino de entrada en las bicicletas más pesadas que jamás habían montado. Zoe describe la sensación como nerviosa, emocionante y sin peso—un resumen perfecto de dejar atrás la estabilidad por la aventura. Todo lo que necesitaban para los próximos 18 meses estaba empacado en seis panniers amarillos brillantes adjuntos a sus bicicletas.
Paisajes a través de continentes
El viaje en bicicleta presentó un tapiz constantemente cambiante de paisajes y desafíos. Una de las transiciones más impactantes ocurrió cuando la pareja dejó Georgia y entró a Azerbaiyán. La hermosa vegetación de Georgia dio paso a los paisajes desérticos planos de Azerbaiyán, marcando su primer gran cambio ambiental.
Australia presentó contrastes similares. La pareja cruzó la Llanura de Nullarbor, una vasta extensión de tierra desértica plana donde encontraron canguros y águilas cola de cuña. La remoción de esta región era asombrosa—las estaciones de servicio estaban a más de 100 millas de distancia, requiriendo una planificación cuidadosa para los suministros y el agua.
Al llegar a Nueva Gales del Sur, el terreno se transformó nuevamente en montañas verdes y el desafiante Paso Bulli. En la cima, descubrieron un lugar para bodas con vista al mar, lo que provocó conversaciones sobre su futuro. Discutieron lo que no querían en una boda tradicional: primeros bailes, discursos y la presión de gestionar invitaciones. Este momento plantó la semilla para su eventual fuga.
Planificando la fuga en Nueva Zelanda
Después de Australia, la pareja voló a Queenstown, Nueva Zelanda, para investigar qué se necesitaba para casarse allí. Aprendieron que necesitaban una licencia de matrimonio y un oficiante para realizar la ceremonia frente a dos testigos. A través de investigación en línea, encontraron a Sean, un caballero irlandés que se convirtió en su oficiante.
Sean demostró ser la elección perfecta, descrito como tener una voz firme, presencia calmada e impecable sentido del humor. Ofreció una solución práctica para su requisito de testigos: su esposa Vee y su amigo Chris servirían como testigos a cambio de dos botellas de vino de calidad. Después de solo una llamada con Sean, Zoe y Stewart se sintieron oficialmente "comprometidos de manera informal".
La pareja reservó una fecha de boda, compró anillos de boda de oro neozelandés y contrataron atuendos de boda. Stewart sorprendió a Zoe con una propuesta formal y un anillo provisional, a su entusiasta "sí". Su siguiente desafío fue un viaje en bicicleta de 500 millas desde Queenstown hasta Christchurch para llegar a su lugar de boda.
Desafíos imprevistos surgieron cuando un deslizamiento de tierra en el Paso Haast amenazó con hacerlos perder su propia boda. La belleza de su plan de fuga se hizo clara: solo tenían que complacerse a sí mismos. Zoe hizo llamadas a Sean, al salón de belleza y al florista para cambiar la fecha. Una vez que se despejó el deslizamiento de tierra, continuaron su viaje a Christchurch.
El día de boda perfecto
La pareja se casó en The Sign of the Bellbird en los Port Hills de Christchurch. El escenario era impresionante—colinas onduladas cubiertas de las flores más amarillas contrastaban con montañas verdes profundas y hermosos cielos azules. La belleza natural proporcionó el fondo perfecto para su ceremonia íntima.
En esa colina tranquila, con solo ellos mismos para complacer y nada más que canto de pájaros y sol, hablaron sus votos y se convirtieron en esposo y esposa. No había multitudes, presión ni expectativas—solo los dos de ellos, lo cual había Key Facts: 1. Zoe Ashbridge y Stewart se conocieron como compañeros de trabajo y se unieron por su amor compartido por el ciclismo durante los descansos para el almuerzo. 2. Después de solo un mes de noviazgo, Stewart propuso un viaje en bicicleta de 24,000 millas a través de 32 países, que Zoe aceptó de inmediato. 3. La pareja ahorró suficiente dinero para viajar durante 18 meses mientras estaban desempleados, alojándose en hostales, habitaciones de Airbnb y acampando en tiendas de campaña. 4. Su viaje los llevó desde el Reino Unido a través de Georgia, Azerbaiyán, Australia y finalmente a Nueva Zelanda, donde se fugaron. 5. Se casaron en The Sign of the Bellbird en los Port Hills de Christchurch, intercambiando votos solo con el canto de los pájaros y el sol como testigos. 6. Después de su boda, emprendieron una luna de miel de ocho meses en bicicleta de regreso a casa a través de Sudamérica para completar su aventura global. FAQ: Q1: ¿Cómo se conoció la pareja? A1: Zoe Ashbridge y Stewart se conocieron como compañeros de trabajo que se unieron por su pasión compartida por el ciclismo durante los descansos para el almuerzo. Comieron sándwiches juntos de recipientes Tupperware y descubrieron su amor mutuo por el ciclismo, lo que rápidamente se desarrolló en una relación romántica. Q2: ¿Cuál fue su ruta en bicicleta? A2: La pareja recorrió una ruta de 24,000 millas a través de 32 países durante 18 meses. Su viaje los llevó desde el Reino Unido a través de Europa, Georgia, Azerbaiyán, Australia y Nueva Zelanda, con una luna de miel de ocho meses en bicicleta de regreso a casa a través de Sudamérica. Q3: ¿Dónde se fugaron? A3: Se fugaron en Nueva Zelanda en The Sign of the Bellbird en los Port Hills de Christchurch. La ceremonia fue íntima, con solo la pareja y dos testigos proporcionados por su oficiante, Sean, a cambio de dos botellas de vino. Q4: ¿Cómo financiaron su viaje? A4: Stewart había ahorrado suficiente dinero para viajar durante 18 meses mientras estaban desempleados, y Zoe ahorró suficiente para cubrir sus vuelos. Practicaron la disciplina financiera durante varios meses antes de partir, recortando costos mientras mantenían una comida mensual como pareja.










