Datos Clave
- El presidente Masoud Pezeshkian advirtió en noviembre que los residentes de Teherán podrían eventualmente tener que evacuar la capital, que se hunde a medida que los acuíferos secos ceden.
- El lago Urmia, una vez uno de los mayores lagos salinos del mundo, se ha reducido a menos del 10 por ciento de su volumen, mientras que el icónico río Zayandeh lleva años seco.
- Los incendios forestales han devastado los secos bosques de Hircania, un sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, mientras que en la provincia de Juzestán la desviación estatal del agua ha devastado la economía local.
- Decenas de miles de personas, incluidos niños, mueren prematuramente cada año por la grave contaminación del aire y el agua en todo Irán.
- Las protestas actuales, que estallaron a finales de diciembre, son las más grandes desde 2022-2023, con organizaciones de derechos humanos estimando miles de muertos y aún más arrestados.
- Desde la revolución de 1979, el gobierno ha construido cientos de represas en todo el país, creando una "mafia del agua" dentro del establecimiento militar.
Resumen Rápido
Las protestas contra el gobierno que se extienden por Irán, desde grandes ciudades hasta pueblos rurales, están alimentadas por la ira por el colapso económico y la represión política. Pero bajo los titulares devaluaciones y los enfrentamientos callejeros hay un conductor más profundo y permanente de la disidencia: la calamidad ecológica.
Décadas de ignorar a los científicos, perseguir a los activistas y aprobar esquemas de desarrollo corruptos han desencadenado una crisis hídrica tan severa que el presidente Masoud Pezeshkian advirtió en noviembre que los residentes de Teherán podrían eventualmente tener que evacuar la capital, que se hunde a medida que los acuíferos secos ceden.
Una Nación en Colapso Ambiental
La devastación se extiende mucho más allá de Teherán. El lago Urmia, una vez uno de los mayores lagos salinos del mundo, se ha reducido a menos del 10 por ciento de su volumen, mientras que el icónico río Zayandeh lleva años seco. Los incendios forestales han devastado los secos bosques de Hircania, un sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
En la rica en petróleo provincia de Juzestán, hogar de la minoría árabe de Irán, la desviación estatal del agua ha devastado la economía local y ha exacerbado los agravios étnicos. El costo humano es impactante:
- La infraestructura en ruinas y los acuíferos sobreexplotados dejan a los agricultores incapaces de sembrar cultivos
- Las ciudades se ven obligadas a racionar el suministro de agua para beber, bañarse y limpiar
- Decenas de miles mueren prematuramente cada año por la grave contaminación del aire y el agua
- Las escaseces de agua y los apagones han cerrado negocios en todo el país
"Los problemas ambientales se relacionan con todos los demás agravios que los activistas, ciudadanos y protestantes tienen sobre cuestiones económicas y políticas. Todo está interconectado."
— Eric Lob, Programa de Oriente Medio Carnegie
Agravios Interconectados
Los problemas ambientales "se relacionan con todos los demás agravios que los activistas, ciudadanos y protestantes tienen sobre cuestiones económicas y políticas", dijo Eric Lob, académico no residente del Programa de Oriente Medio Carnegie y profesor asociado en la Universidad Internacional de Florida. "Todo está interconectado."
El estrés hídrico se ha convertido en una fuente de contención política y una herramienta de control político. Las regiones de minorías étnicas en la periferia de Irán han visto cómo su suministro de agua se desviaba a las provincias centrales dominadas por la mayoría persa, creando "ganadores y perdedores" ambientales y profundizando el resentimiento.
"Estos no son separados del levantamiento actual. Son precursores. Los agravios económicos y ambientales son inseparables cuando tu grifo se seca y tus cultivos mueren."
Gregg Roman, director ejecutivo del Foro de Oriente Medio, señaló las recientes protestas por el acceso al agua en la provincia de Sistán y Baluchistán, donde los manifestantes en 2023 marcharon con carteles que decían "Sistán está sediento de agua, Sistán está sediento de atención".
Orígenes de la Crisis
Lob trazó una línea directa entre el levantamiento actual y los fracasos ambientales históricos del régimen. Desde la revolución de 1979, el gobierno ha utilizado proyectos de desarrollo rural para aumentar la legitimidad política y el apoyo popular, un proceso que dio lugar a una "mafia del agua" dentro del establecimiento militar y a la construcción de cientos de represas en todo el país.
Organizaciones cercanas al gobierno y al militar pudieron obtener contratos para estos proyectos. El objetivo era el poder y la búsqueda de ganancias por encima de la protección ambiental y la sostenibilidad. Este patrón de priorizar el control político y los intereses económicos sobre la sostenibilidad ecológica ha creado una cascada de desastres ambientales.
Los grupos estudiantiles también han identificado las emergencias ecológicas de Irán como impulsoras de la inquietud. En una declaración de diciembre, los activistas declararon: "Hoy, las crisis se han acumulado: pobreza, desigualdad, opresión de clase, opresión de género, presión sobre las naciones, agua y crisis ambientales. Todas son productos directos de un sistema corrupto y desgastado".
El Costo Humano
Las protestas actuales, que estallaron a finales de diciembre, son las más grandes desde 2022-2023. El gobierno ha respondido con un apagón de comunicaciones, cortando el acceso a internet en todo el país, y con violentas represiones. Organizaciones de derechos humanos estiman que miles han sido asesinados, y aún más arrestados.
Irán tiene un historial de ejecución de protestantes, a menudo mediante ahorcamientos públicos. La crisis ambiental ha creado una situación donde los iraníes comunes "están preocupados por si tendrán suficiente agua para beber, bañarse y limpiar", según expertos que monitorean la situación.
La convergencia del desastre ambiental con el colapso económico y la represión política ha creado una tormenta perfecta de descontento. Lo que comenzó como protestas por el acceso al agua y la degradación ambiental ha evolucionado en un desafío más amplio a la legitimidad del régimen y su capacidad para gobernar efectivamente.
Viendo Hacia el Futuro
La crisis ambiental en Irán representa un desafío fundamental para la supervivencia del régimen. A diferencia de las sanciones económicas o las presiones externas que el gobierno ha soportado durante décadas, el colapso ecológico impacta directamente la supervivencia diaria de millones y no puede gestionarse fácilmente mediante propaganda o fuerza.
A medida que las escaseces de agua se intensifican y más regiones enfrentan catástrofes ambientales, la presión sobre el gobierno para abordar estos problemas solo crecerá. La cuestión sigue siendo si el régimen puede adaptar sus políticas para abordar la sostenibilidad ambiental o si estas crisis最终mente resultarán demasiado severas para su supervivencia.
La comunidad internacional observa de cerca mientras Irán navega esta crisis multifacética, donde la degradación ambiental, el colapso económico y la represión política han convergido para crear uno de los desafíos más significativos para la República Islámica desde su fundación.
"Estos no son separados del levantamiento actual. Son precursores. Los agravios económicos y ambientales son inseparables cuando tu grifo se seca y tus cultivos mueren."
— Gregg Roman, Foro de Oriente Medio
"Hoy, las crisis se han acumulado: pobreza, desigualdad, opresión de clase, opresión de género, presión sobre las naciones, agua y crisis ambientales. Todas son productos directos de un sistema corrupto y desgastado."
— Estudiantes ac










