Hechos Clave
- El artículo se titula 'Desperately Seeking Squircles'.
- Explora la forma geométrica conocida como squircle, un híbrido entre un cuadrado y un círculo.
- La forma está definida por la ecuación de la superelipse.
- Herramientas de diseño estándar como Figma utilizan curvas de Bézier, que difieren de la pureza matemática de un squircle.
- El squircle se utiliza a menudo en íconos de aplicaciones para equilibrar los objetivos táctiles y la estética.
Resumen Rápido
El artículo "Desperately Seeking Squircles" investiga la forma geométrica conocida como squircle, que salva la brecha entre un cuadrado y un círculo. Examina las bases matemáticas de esta forma, específicamente la ecuación de la superelipse, y la contrasta con las curvas de Bézier estándar utilizadas en la mayoría de los software de diseño.
El texto explora los beneficios estéticos y funcionales de usar squircles en el diseño de interfaces de usuario, como crear visuales más suaves y orgánicos mientras se mantiene la definición estructural. Aborda los desafíos técnicos que enfrentan los diseñadores al intentar crear squircles perfectos con herramientas vectoriales estándar, enfatizando la necesidad de precisión matemática. En última instancia, el artículo enmarca la búsqueda del squircle perfecto como una búsqueda de la armonía visual en entornos digitales.
La Geometría del Squircle
El término squircle es un acrónimo de "square" (cuadrado) y "circle" (círculo), describiendo una forma que interpola entre las dos formas. A diferencia de un cuadrado redondeado simple, que utiliza arcos circulares unidos a líneas rectas, un squircle sigue una curva continua definida por una ecuación matemática específica. El artículo destaca la ecuación de la superelipse, a menudo atribuida a Piet Hein, como la fórmula rectora para esta forma.
Esta distinción matemática es crucial para comprender las propiedades visuales del squircle. Mientras que las herramientas de diseño estándar se basan en curvas de Bézier cúbicas para aproximar curvas, estas curvas a menudo carecen de la pureza matemática del squircle. Las curvas de Bézier pueden producir "baches" o transiciones desiguales cuando se manipulan, mientras que el squircle mantiene una tasa de curvatura consistente.
Las características clave del squircle incluyen:
- Una curva continua sin líneas rectas.
- Un perímetro que es más corto que un círculo inscrito en el mismo cuadrado.
- Una apariencia visual que se siente más natural para el ojo humano que un cuadrado estándar.
Aplicaciones Estéticas y Funcionales
En el ámbito del diseño de interfaces de usuario, el squircle ha ganado una tracción significativa. Se observa frecuentemente en íconos de aplicaciones y diseños de botones, particularmente dentro del ecosistema de Apple. La forma ofrece un compromiso: proporciona la sensación amigable y accesible de un círculo mientras preserva la eficiencia del cuadro delimitador de un cuadrado.
El artículo sugiere que el ojo humano se siente naturalmente atraído por las curvas que imitan formas orgánicas. Al usar un squircle, los diseñadores pueden reducir la dureza de los ángulos rectos encontrados en los rectángulos estándar. Esta reducción en la tensión visual crea una experiencia de usuario más agradable. Además, el squircle permite áreas de superficie más grandes para objetivos táctiles en comparación con un círculo de la misma altura, lo que lo hace altamente práctico para interfaces móviles.
Los diseñadores a menudo luchan por crear un verdadero squircle en software como Figma o Adobe Illustrator porque estas herramientas están construidas sobre matemáticas de Bézier. En consecuencia, los diseñadores a menudo utilizan complementos de "superellipse" o aproximaciones matemáticas para lograr la forma deseada en lugar de dibujarla manualmente.
El Desafío Matemático
Crear un squircle perfecto requiere resolver la ecuación de la superelipse, la cual no es soportada nativamente por las herramientas de ruta vectorial estándar. El artículo detalla la complejidad involucrada en generar una ruta que se adhiera estrictamente a la fórmula |x/a|^n + |y/b|^n = 1, donde n es típicamente alrededor de 4 para un squircle.
La dificultad radica en que la mayoría del software de diseño trata las curvas como segmentos de círculos o elipses (arcos) o utiliza puntos de control de Bézier. Para replicar la curvatura única del squircle, uno debe calcular las coordenadas exactas de los puntos de la ruta. El artículo hace referencia al trabajo de Steve Jobs y el equipo temprano de Macintosh, quienes estaban obsesionados con el "squircle" para el ícono del disco de inicio, utilizando un algoritmo específico para renderizarlo.
La búsqueda de esta forma representa una dedicación a la precisión en el diseño. No se trata meramente de estética, sino de adherirse a un estándar geométrico estricto que asegura consistencia a través de diferentes tamaños y resoluciones.
Conclusión: La Búsqueda de la Perfección
La búsqueda del squircle "perfecto" es una metáfora de la lucha constante del diseñador para equilibrar la forma y la función. Representa un movimiento alejado de las rígidas restricciones de la cuadrícula de píxeles hacia un ideal matemático más fluido. Mientras que la forma es sutil, su impacto en la sensación de una interfaz es profundo.
A medida que las herramientas de diseño evolucionan, la capacidad de crear y manipular squircles nativamente puede convertirse en estándar. Hasta entonces, la forma sigue siendo una búsqueda especializada para aquellos dispuestos a profundizar en las matemáticas detrás de las visuales. El artículo concluye que el squircle es más que solo una forma de tendencia; es un bloque de construcción fundamental para crear entornos digitales que se sienten inherentemente humanos y equilibrados.



