Hechos Clave
- Meagan Drillinger es una escritora de viajes que depende de la movilidad para sus ingresos.
- Drillinger estaba en Colombia a principios de 2020 durante el inicio de la pandemia de COVID-19.
- Los artículos esenciales incluyen una laptop con VPN, una batería externa, un pasaporte, medicamentos, snacks, ayudas para dormir, un traje de baño, WiFi portátil y seguro.
- Un compañero de viaje estuvo totalmente cubierto por una hospitalización de una semana en Tailandia gracias al seguro de viaje.
Resumen Rápido
Los recientes contratiempos de viaje en el Caribe han subrayado la necesidad de una lista de empaque integral. La escritora de viajes Meagan Drillinger comparte lecciones aprendidas al navegar el caos de los viajes, enfatizando que la capacidad de trabajar desde cualquier lugar es una necesidad y una red de seguridad. Recuerda un incidente específico a principios de 2020 cuando estaba en Colombia justo días antes del cierre global de aeropuertos, donde tener los artículos esenciales adecuados permitió que la vida continuara a pesar de la incertidumbre.
Drillinger proporciona una lista detallada de nueve artículos que nunca viaja sin ellos. Estos incluyen una laptop con VPN para trabajo y entretenimiento, una batería externa lo suficientemente potente para cargar dispositivos, y un pasaporte incluso para vuelos domésticos. También recomienda llevar medicamentos extra, barras de proteína, ayudas para dormir como tapones para los oídos y antifaz, y un traje de baño para aliviar el estrés. Además, aconseja sobre la importancia de tener WiFi portátil o un plan de datos internacional para mantenerse conectado, y un seguro de viaje, que considera obligatorio después del accidente serio de un amigo en Tailandia. El mensaje central es que empacar para problemas potenciales no es pesimista, sino práctico.
La Necesidad de Herramientas de Trabajo Remoto
Para Meagan Drillinger, una escritora de viajes cuyo ingreso depende de la movilidad, la capacidad de trabajar de forma remota no es un lujo sino un requisito. Ella señala que el caos reciente en el Caribe destacó cómo los viajeros sin las herramientas necesarias para funcionar cuando los planes se desmoronan enfrentan un estrés significativo. Drillinger afirma: "Para mí, la capacidad de trabajar desde cualquier lugar no es un alarde de productividad ni una fanfarronada de nómada digital; es una necesidad. Es una red de seguridad".
Para mantener esta red de seguridad, recomienda dos artículos específicos que aseguran la productividad y el acceso a energía:
- Una laptop con VPN: Drillinger insiste en ir a cualquier lugar con su laptop, ya que proporciona influencia, tiempo y flexibilidad durante las cancelaciones. También sirve como un sistema de entretenimiento, y una VPN permite acceder a servicios de streaming desde cualquier ubicación.
- Una batería externa: Cuando se cancelan los vuelos, los enchufes se vuelven escasos. Una batería externa lo suficientemente potente para cargar una laptop permite a los viajeros permanecer en línea sin luchar por espacio en la pared. Drillinger ha enviado historias desde los pisos de los aeropuertos usando este método.
Salud y Comodidad Esenciales
Cuando los planes de viaje se desintegran, mantener la salud física y la comodidad se vuelve primordial. Drillinger enfatiza que los retrasos pueden extenderse, y las farmacias o restaurantes pueden cerrar. Ella aconseja llevar medicamentos extra más allá de lo que se espera necesitar, incluyendo analgésicos, antidiarreicos, antiácidos y electrolitos. Advierte: "Cuando tu cuerpo empieza a fallar además de los contratiempos de viaje, todo se siente 10 veces peor".
Los artículos de comodidad son igualmente críticos para soportar largas esperas en aeropuertos o estancias inesperadas en hoteles. Los siguientes artículos se recomiendan para mantener la estabilidad:
- Snacks de emergencia: Las barras de proteína ayudan a mantener el nivel de azúcar en sangre estable cuando las opciones de comida son limitadas o están cerradas, evitando que el hambre empeore la toma de decisiones.
- Ayudas para descansar: Los tapones para los oídos y el antifaz son esenciales para dormir en terminales ruidosas. Drillinger también aconseja empacar más calcetines y ropa interior de lo necesario, ya que la comodidad toma precedencia sobre la estética si el viaje se extiende y desaparece el acceso a la lavandería.
- Un traje de baño: Aunque puede parecer frívolo, el acceso al agua—como piscinas, aguas termales o playas—puede proporcionar una experiencia de arraigo y un descanso para el sistema nervioso durante retrasos estresantes.
Conectividad y Documentación
Mantenerse conectado y tener la documentación correcta son vitales para navegar por vuelos redirigidos y cambios de frontera. Drillinger aconseja llevar un pasaporte incluso en viajes domésticos, notando que "Las fronteras se ponen extrañas rápidamente". Lo describe como un artículo que uno espera nunca necesitar pero que absolutamente no puede estar sin él cuando los planes dejan de tener sentido.
Respecto a la conectividad, Drillinger advierte que los plazos no se pausan por retrasos de viaje. Ella recomienda:
- WiFi portátil o un plan de datos internacional: Esto asegura independencia de los routers de los hoteles o contraseñas de cafeterías. Ella nota que la conectividad es la diferencia entre quedarse atrás y mantenerse a flote cuando el viaje se desmorona.
Finalmente, Drillinger resalta la importancia del seguro de viaje. Ella dejó de verlo como opcional después de que un compañero de viaje se viera involucrado en un serio accidente de motocicleta en Tailandia. El compañero pasó una semana en un hospital tailandés, con los costos totalmente cubiertos por su seguro.
"Para mí, la capacidad de trabajar desde cualquier lugar no es un alarde de productividad ni una fanfarronada de nómada digital; es una necesidad. Es una red de seguridad."
— Meagan Drillinger, Escritora de Viajes
"Las fronteras se ponen extrañas rápidamente."
— Meagan Drillinger, Escritora de Viajes
"Cuando tu cuerpo empieza a fallar además de los contratiempos de viaje, todo se siente 10 veces peor."
— Meagan Drillinger, Escritora de Viajes
