Hechos Clave
- Marcelo Alexandre da Silva Pereira, 29 años, firmó un contrato con el Ejército ruso el 9 de diciembre de 2025, a pesar de no hablar ni leer ruso.
- El contrato requiere que sirva como tirador usando un rifle AK-74, un rol para el cual no tiene experiencia militar.
- Viajó a Rusia el 3 de diciembre de 2025, creyendo que había asegurado un trabajo como conductor.
- Su esposa, Gisele Pereira, está embarazada y cree que fue víctima de trata por parte de un amigo y una empresa de reclutamiento.
- El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil ha sido notificado y está brindando asistencia consular.
Resumen Rápido
Un nacional brasileño, Marcelo Alexandre da Silva Pereira, se encuentra atrapado en un contrato militar ruso después de viajar al país bajo la apariencia de un trabajo de conducción. El joven de 29 años llegó a Moscú el 3 de diciembre de 2025, solo para firmar un documento con el Ministerio de Defensa de Rusia que no podía leer. El contrato lo obliga a servir como combatiente, un rol para el cual no tiene experiencia previa.
Actualmente separado de su esposa embarazada y tres hijos en Boa Vista, Marcelo ha logrado enviar mensajes de audio expresando su deseo de regresar a casa. Su familia está trabajando con canales diplomáticos brasileños para asegurar su liberación, alegando que fue engañado por amigos y una empresa de reclutamiento. El caso resalta los riesgos que enfrentan los individuos vulnerables que buscan empleo en el extranjero durante tiempos de conflicto.
La Oferta de Trabajo Engañosa
Marcelo Alexandre da Silva Pereira, 29 años, partió hacia Rusia el 3 de diciembre de 2025, atraído por una promesa de empleo. Según su familia, la propuesta original era que trabajara como motorista. Sin embargo, la situación cambió rápidamente después de su llegada a Moscú. El 9 de diciembre, solo seis días después, Marcelo informó a su familia que había sido obligado a firmar un contrato.
El documento le fue presentado por el Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia. Es crucial destacar que el contrato estaba escrito completamente en ruso, un idioma que Marcelo no entiende. Su esposa, Gisele Pereira, enfatizó sus limitaciones lingüísticas, afirmando: "Ele não fala outra língua. Só fala português" (Él no habla otro idioma. Solo habla portugués).
A pesar de la barrera del idioma, el acuerdo estipula que Marcelo debe actuar como tirador, utilizando un rifle AK-74. Este rol es un marcado contraste con la posición de conducción que creía estar aceptando. La familia afirma que Marcelo no tenía servicio militar previo ni experiencia que lo calificara para tal posición.
Contexto Personal y Financiero
La decisión de viajar a Rusia fue impulsada por circunstancias personales difíciles. Gisele Pereira, 24 años, reveló que su esposo enfrentaba un significativo distress financiero antes de su partida. Estaba lidiando con deudas y presión sobre pagos de manutención, haciendo que la promesa de trabajo en el extranjero fuera particularmente atractiva.
Marcelo dejó atrás a una esposa embarazada y tres hijos pequeños. Gisele está actualmente cerca de dos meses de embarazo. Los niños, de 2, 4 y 7 años, permanecen en Brasil con ella. La unidad familiar ya era frágil; los dos niños más jóvenes son de una relación anterior de Marcelo, mientras que el mayor es hijo de Gisele de una relación anterior.
Desde su partida, Gisele ha mantenido contacto esporádico con su esposo a través de la aplicación de mensajería Telegram. En su última comunicación el 31 de diciembre, Marcelo envió un mensaje de audio pidiendo ayuda para regresar a Brasil. Le dijo a su esposa: "Tu na luta aí, eu na luta aqui, para nada acontecer. Espero em Deus que, o mais rápido possível. Ele vai me tirar daqui" (Tú luchando allá, yo luchando aquí, para que no pase nada. Espero en Dios que, lo más rápido posible. Él me sacará de aquí).
Trafficking y Reclutamiento 🚨
Las circunstancias que rodean el reclutamiento de Marcelo sugieren un esfuerzo coordinado para explotar a trabajadores vulnerables. Gisele explicó que el viaje fue propuesto por un amigo que vive en Boa Vista. Además, la logística, incluyendo el pasaporte y los boletos de avión, fueron manejados por una empresa que opera en redes sociales que se presenta como una assessoria (consultoría) para ingresar al Ejército ruso.
Gisele sospecha fuertemente que su esposo es una víctima de trata de personas. Cree que el amigo que sugirió el viaje recibía dinero para atraer gente a Rusia. Describió la operación como "contrabando" y destacó la ilegalidad de mover brasileños al país bajo falsos pretextos.
El reclutamiento ocurrió contra un telón de advertencias de autoridades brasileñas. En noviembre, la Embajada de Brasil en Moscú emitió una alerta sobre el alistamiento voluntario de brasileños en fuerzas armadas extranjeras. La advertencia citó un aumento en el número de brasileños muertos o enfrentando dificultades para terminar sus contratos de servicio.
Intervención Diplomática
Gisele Pereira ha tomado pasos activos para asegurar la liberación de su esposo. Ella primero contactó al Ministerio de Relaciones Exteriores (Itamaraty) el 27 de diciembre. Para el 30 de diciembre, recibió una respuesta indicando que se enviaría una solicitud de extradición para facilitar el regreso de Marcelo a Brasil.
El gobierno brasileño está monitoreando activamente la situación. El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado confirmando que la Embajada de Brasil en Moscú es consciente del caso. La embajada está brindando "assistência consular cabível" (asistencia consular correspondiente) al ciudadano.
Gisele permanece enfocada únicamente en traer a su esposo a casa. "Mi enfoque es solo sacarlo de allá", declaró. "No quiero pelear con nadie... Lo que quiero es que Brasil me ayude, que las autoridades competentes intervengan en casos como este que involucran a brasileños, porque, como me dijo la señora, no era el primer caso".
"Él no habla otro idioma. Solo habla portugués." — Gisele Pereira, Esposa
"La propuesta era trabajar como conductor, no para la guerra." — Gisele Pereira, Esposa
"Tú luchando allá, yo luchando aquí, para que no pase nada. Espero en Dios que, lo más rápido posible. Él me sacará de aquí." — Marcelo Alexandre da Silva Pereira, Mensaje de Audio a su Esposa
"Para mí, esto es 'contrabando' de personas. Es ilegal, porque están sacando brasileños de aquí para allá." — Gisele Pereira, Esposa
"Mi enfoque es solo sacarlo de allá... Lo que quiero es que Brasil me ayude, que las autoridades competentes intervengan en casos como este que involucran a brasileños." — Gisele Pereira, Esposa




