Hechos Clave
- Caroline y Gareth Stafford, quienes se conocieron en la escuela en Nottinghamshire, Reino Unido, pasaron años navegando los desafíos emocionales y físicos de los tratamientos de fertilidad, incluidos múltiples ciclos de FIV.
- Un momento crucial en su viaje ocurrió la mañana de Navidad cuando Caroline experimentó un aborto espontáneo, un evento devastador que finalmente los llevó a dejar de buscar tener hijos biológicos.
- En Brasil, el número de parejas sin hijos se ha más que duplicado este siglo, aumentando del 13.0% en 2000 al 24.1% (13.9 millones) en 2022, según datos del censo nacional.
- Caroline canalizó su energía en su negocio, una panadería que comenzó durante su segundo ciclo de FIV, que ahora emplea a 14 personas y envía galletas personalizadas a todo el país.
- Para sanar su relación con su cuerpo después de años de tratamientos de distancia, Caroline comenzó a correr largas distancias y desde entonces ha completado cuatro maratones y múltiples medias maratones.
La elección no dicha
Durante años, Caroline Stafford y su esposo Gareth siguieron el guion que creían que estaba escrito para ellos. Se conocieron en la escuela en Nottinghamshire, Reino Unido, y asumieron que los hijos seguirían naturalmente. "Pasamos toda la vida intentando no embarazarme. Simplemente presumí que, en cuanto dejara de intentar no embarazarme, eso sucedería", reflexiona. Pero después de un año de intentos fallidos, su viaje tomó un giro difícil.
Lo que siguió fue un agotador ciclo de consultas médicas, tratamientos de fertilización in vitro (FIV) y turbulencia emocional. El proceso fue una interminable montaña de citas, medicamentos e inyecciones. Sin embargo, el desafío más profundo no fue el proceso físico, sino la lucha interna contra una cultura que equipara el esfuerzo con el éxito garantizado.
El largo camino al tratamiento
Después de consultar a un médico general, Caroline y Gareth se embarcaron en múltiples rondas de FIV, tanto en el Reino Unido como en el extranjero. Cada ciclo trajo una nueva ola de ansiedad y esperanza. Simultáneamente, observaron a amigos y familiares expandir sus propias familias, una realidad que se volvió cada vez más dolorosa de presenciar.
"Estábamos absolutamente felices por ellos, pero la verdad era que era lo peor que se podía escuchar."
Momentos simples, como ver a un padre con un cochecito, podían desencadenar una envidia constante y corrosiva. Este peso emocional comenzó a remodelar toda la visión del mundo de Caroline. "Tu visión del mundo se vuelve más pequeña y a menudo más negativa", admite. "Comencé a no gustarme mucho cómo me sentía en relación con los demás."
"Pasamos toda la vida intentando no embarazarme. Simplemente presumí que, en cuanto dejara de intentar no embarazarme, eso sucedería."
— Caroline Stafford
Un milagro de Navidad cruel
Después de años de intentos, llegó un momento de esperanza inesperada. Habiéndose mudado a una pequeña cabaña en Rutland—un acto que se sintió como una aceptación de una familia más pequeña—Caroline descubrió que estaba embarazada en noviembre. El momento se sintió como un regalo. Comenzaron a compartir la noticia con amigos y familiares cercanos a medida que se acercaba la temporada festiva.
Luego, la mañana de Navidad, la narrativa se rompió. Mientras Gareth estaba afuera atendiendo al rebaño lechero, Caroline experimentó un aborto espontáneo. "Fue el momento, la forma en que sucedió. Simplemente pareció tan cruel", recuerda. El recuerdo es borroso, pero el impacto fue absoluto. Para ambos, este evento trágico se convirtió en el punto de inflexión: el momento en que supieron que era hora de dejar ir el sueño biológico.
Construyendo una nueva identidad
Dejar ir requirió un esfuerzo consciente y difícil. "Parecía que ambos sabíamos que era hora de comenzar a intentar dejar ir", dice Caroline. Canalizó su energía en su negocio, que había comenzado durante su segundo ciclo de FIV. Inicialmente, cuando la gente llamaba a su panadería su "bebé", se sentía molesta. Ahora, una década después, encuentra consuelo en ella.
Su panadería ha crecido hasta convertirse en una empresa próspera con un equipo de 14 personas, enviando galletas a todo el país y asociándose con una empresa de flores. Para Gareth, este nuevo capítulo significó repensar su propia carrera, y está a punto de comenzar un nuevo trabajo manteniendo un campo de golf. Cuando se le pregunta sobre la adopción, Caroline es clara: "La adopción no es solo otra forma de convertirse en padre o madre. Es una decisión importante". No fue el camino que eligieron.
Reclamando el cuerpo y la mente
Una década de tratamientos de fertilidad había dañado la relación de Caroline con su propio cuerpo. "Estaba enfocada en esa única cosa que él no podía hacer", explica. Para sanar esta brecha, comenzó a correr largas distancias. El deporte se convirtió en una forma de celebrar las capacidades de su cuerpo en lugar de lamentar sus limitaciones.
Desde entonces ha completado cuatro maratones y múltiples medias maratones, con Gareth uniéndose a ella en la búsqueda. Este reclamo físico refleja su viaje emocional. "Amo la vida que tengo. No siento más esa pérdida directa. Es una tristeza diferente, más suave ahora", dice, describiendo una nueva sensación de paz.
A pesar de esta paz, el eco cultural de "nunca rendirse" aún persiste. "Nos enseñan, al crecer, que el esfuerzo es igual a resultado, pero a menudo no es así como funciona", reflexiona Caroline. Ha aprendido que la vida puede tener un significado y propósito profundos, incluso cuando diverge dramáticamente del camino que se esperaba.
Un tipo diferente de realización
La historia de Caroline Stafford no es una de fracaso, sino de profundo coraje y adaptación. Desafía la creencia rígida de que la perseverancia por sí sola garantiza un resultado específico. Su viaje desde las profundidades de los tratamientos de fertilidad hasta la satisfacción silenciosa de una línea de meta de maratón ilustra una verdad poderosa: la realización no es un destino único para todos.
Su experiencia también refleja un cambio social más amplio. En Brasil, el número de parejas sin hijos se ha más que duplicado este siglo, aumentando del 13.0% en 2000 al 24.1% en 2022, según el IBGE. Ya sea por elección o circunstancia, más personas están redefiniendo cómo se ve una vida significativa, encontrando propósito en los negocios, en la asociación y en el simple acto de seguir adelante.
"Estábamos absolutamente felices por ellos, pero la verdad era que era lo peor que se podía escuchar."
— Caroline Stafford
"Fue el momento, la forma en que sucedió. Simplemente pareció tan cruel."
— Caroline Stafford
"Nos enseñan, al crecer, que el esfuerzo es igual a resultado, pero a menudo no es así como funciona."
— Caroline Stafford
Preguntas Frecuentes
¿Cuál fue el punto de inflexión para Caroline y Gareth en su viaje de fertilidad?
El punto de inflexión fue un aborto espontáneo la mañana de Navidad, que ocurrió después de que habían comenzado a compartir la noticia de un embarazo exitoso. Este evento devastador los llevó a darse cuenta de que era hora de dejar de intentar y dejar ir su sueño de tener hijos biológicos.
¿Cómo ha cambiado la estructura familiar en Brasil en los últimos años?
Según datos del censo nacional, el número de parejas sin hijos en Brasil se ha más que duplicado este siglo, aumentando del 13.0% en 2000 al 24.1% en 2022. Esto refleja una tendencia creciente de personas que eligen construir vidas sin hijos.
¿Qué nuevas pasiones descubrió Caroline después de detener los tratamientos de fertilidad?
Caroline encontró un nuevo propósito en su negocio de panadería, que había comenzado durante sus tratamientos y que desde entonces ha crecido hasta convertirse en una empresa exitosa. También comenzó a correr largas distancias, completando varios maratones, lo que le ayudó a reconstruir una relación positiva con su cuerpo.
¿Consideró la pareja la adopción como alternativa?
Aunque la gente a menudo preguntó si considerarían la adopción, Caroline y Gareth decidieron que no era el camino adecuado para ellos. Ella enfatizó que la adopción es una decisión significativa e importante, no simplemente otra ruta para convertirse en padres.









