Verano, relax y vanguardia: por qué Federer bautizó a Australia ‘el grande de la felicidad’
Basta con ascender el doble peldaño del vagón del tranvía, sea la hora que sea, para entender muchas cosas: Melbourne, o algo así como la felicidad. Nada de prisas, empujones ni apreturas, sino orden ...