Puntos Clave
- Los impuestos bajos, que no están alineados con la inflación, son ineficaces para reducir el consumo de alcohol o bebidas azucaradas.
- La Organización Mundial de la Salud advierte que los países deben aumentar los impuestos para frenar enfermedades prevenibles.
Resumen Rápido
La Organización Mundial de la Salud ha emitido un comunicado advirtiendo que los niveles actuales de impuestos sobre bebidas azucaradas y alcohol son insuficientes para impactar la salud pública. La agencia señala que los impuestos que no se alinean con la inflación son ineficaces para reducir el consumo de estos productos. Para frenar eficazmente las enfermedades prevenibles, la OMS insta a los países a implementar impuestos más altos.
El núcleo del problema radica en la erosión del valor del impuesto con el tiempo. A medida que aumenta la inflación, el precio de los bienes sube. Sin embargo, si las tasas impositivas permanecen estáticas, el costo relativo del producto gravado disminuye en comparación con otros bienes. Esta dinámica hace que las bebidas poco saludables sean más asequibles, socavando el propósito del impuesto. La OMS argumenta que sin ajustes regulares para la inflación, estas medidas fiscales no logran disuadir el consumo ni proteger a las poblaciones de los riesgos para la salud asociados con las bebidas azucaradas y alcohólicas.
El Impacto de la Inflación en la Política Fiscal
Las tasas de impuestos que permanecen estancadas mientras los precios suben son la principal preocupación de los funcionarios de salud mundial. La Organización Mundial de la Salud destaca una falla crítica en las estrategias fiscales actuales: la falta de ajuste ante los cambios económicos. Cuando un gobierno establece un impuesto sobre una bebida azucarada o alcohol y no lo aumenta con el tiempo, el valor real de ese impuesto disminuye. Este fenómeno, conocido como erosión fiscal, reduce efectivamente la barrera de precios para los consumidores.
La agencia señala que esta falta de ajuste hace que estos impuestos sean ineficaces. El objetivo principal de tales impuestos es desalentar el consumo aumentando el costo. Si el costo no sigue el ritmo de la inflación, se pierde el efecto disuasorio previsto. En consecuencia, los niveles de consumo siguen siendo altos y los riesgos de salud asociados persisten. La advertencia de la OMS sirve como un recordatorio de que la política fiscal debe ser dinámica para seguir siendo efectiva como una herramienta de salud pública.
Meta: Frenar la Enfermedad Prevenible 📉
El objetivo final de aumentar los impuestos es frenar la enfermedad prevenible. El alto consumo de bebidas azucaradas está vinculado a la obesidad, la diabetes tipo 2 y la caries dental. De manera similar, el consumo de alcohol es un factor de riesgo para enfermedades hepáticas, cáncer y problemas cardiovasculares. Al hacer que estos productos sean más caros mediante la tributación, la Organización Mundial de la Salud cree que los patrones de consumo cambiarán.
Reducir el consumo está directamente relacionado con mejorar los resultados de salud de la población. La OMS aboga por esta medida como parte de una estrategia más amplia para reducir la carga de las enfermedades no transmisibles. La organización enfatiza que esperar cambios voluntarios de la industria o la educación del consumidor por sí sola no es suficiente. La política fiscal, específicamente los impuestos más altos, se presenta como una intervención necesaria para proteger la salud pública y reducir la incidencia de enfermedades que son en gran medida prevenibles a través de cambios en el estilo de vida.
Convocatoria Global para la Acción 🌍
La Organización Mundial de la Salud, una agencia especializada de las Naciones Unidas, dirige esta advertencia a los gobiernos de todo el mundo. El mensaje está dirigido a los responsables de la formulación de políticas que tienen la autoridad para legislar las tasas impositivas. La agencia insta a estos funcionarios a ver la política fiscal no solo como un generador de ingresos, sino como un instrumento vital para la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.
Implementar impuestos más altos sobre bebidas azucaradas y alcohol requiere voluntad política. A menudo se enfrenta a la oposición de grupos de la industria y consumidores. Sin embargo, la OMS mantiene que los beneficios a largo plazo para la salud y el ahorro de costos en atención médica superan las preocupaciones económicas a corto plazo. La convocatoria a la acción es para que las naciones prioricen la salud de sus ciudadanos asegurando que los impuestos sobre productos nocivos sean lo suficientemente altos como para desalentar su uso.




