Hechos Clave
- Las autoridades ugandesas cerraron el acceso a internet a nivel nacional el martes 14 de enero de 2026
- El corte ocurrió solo dos días antes de las elecciones presidenciales programadas para el jueves
- El presidente Yoweri Museveni, de 81 años, busca un séptimo mandato para extender sus 40 años de gobierno
- Museveni enfrenta una fuerte oposición popular de Bobi Wine a pesar del control total sobre el Estado y los organismos de seguridad
- El líder de 81 años afirmó alguna vez que los gobernantes africanos no deberían permanecer en el poder más tiempo del debido
Desciende el silencio digital
En un movimiento que ha generado preocupación internacional, las autoridades ugandesas ejecutaron un cierre nacional del acceso a internet el martes. El momento de este apagón es particularmente significativo, ya que ocurre solo dos días antes de una crucial elección presidencial.
El apagón corta efectivamente a millones de ciudadanos de las plataformas de comunicación digital, las redes sociales y las fuentes de noticias durante los días finales y cruciales del período de campaña. Esta acción representa una de las restricciones de internet más severas en la memoria reciente, dirigida específicamente a la infraestructura digital que los grupos de oposición utilizan para organizarse y comunicarse.
El clima político
El cierre de internet ocurre en el contexto de un ciclo electoral controvertido. El presidente Yoweri Museveni, que tiene 81 años, busca extender su gobierno de 40 años con una candidatura a un séptimo mandato.
A pesar de su avanzada edad y de una historia de retórica que sugería que los gobernantes africanos no deberían permanecer en el poder más tiempo del debido, Museveni sigue siendo una figura dominante en la política ugandesa. Su agarre al poder parece firme, respaldado por lo que las fuentes describen como control total sobre el Estado y los organismos de seguridad. Esta infraestructura ha sido fundamental para mantener su posición durante décadas.
La oposición enfrenta una batalla cuesta arriba contra esta estructura de poder arraigada. Se informa que el gobierno ha supervisado una represión significativa de las actividades de oposición en la antesala de la votación, creando un ambiente tenso y restrictivo para la competencia política.
Apuntando a la oposición
La decisión de cortar la conectividad a internet parece calcularse para neutralizar una amenaza específica para la reelección del incumbente. El objetivo principal es Bobi Wine, una figura popular de la oposición que ha galvanizado un apoyo significativo, particularmente entre los jóvenes ugandeses.
Bobi Wine representa una nueva generación de liderazgo político en Uganda, contrastando marcadamente con la vigencia de décadas de Museveni. Su popularidad plantea un desafío único para el orden establecido, uno que los mecanismos tradicionales de control estatal pueden tener dificultades para contener.
Al cerrar internet, las autoridades efectivamente:
- Evitan que los líderes de la oposición coordinen a los simpatizantes
- Bloquean la difusión de mensajes políticos alternativos
- Dificultan la organización de cualquier mitin o protesta de última hora
- Aíslan a la oposición de las audiencias tanto nacionales como internacionales
Esta estrategia de supresión digital es una táctica común utilizada por los regímenes autoritarios durante períodos políticos sensibles para mantener el control sobre la narrativa y prevenir la movilización.
Un movimiento de poder calculado
El momento del cierre de internet sugiere una decisión estratégica en lugar de una reactiva. Con las elecciones a solo días de distancia, el movimiento desactiva efectivamente la capacidad de la oposición para responder a los eventos o hacer un último esfuerzo por los votos en el espacio digital.
La victoria esperada del presidente Museveni se basa en su control total sobre el Estado y los organismos de seguridad. El apagón de internet sirve como una capa adicional de seguro contra cualquier posible sorpresa. Crea un vacío de información que solo los medios controlados por el Estado pueden llenar, permitiendo al gobierno controlar la narrativa por completo durante el período más crítico del ciclo electoral.
El cierre representa una escalada significativa en los esfuerzos del gobierno para controlar la narrativa política antes de la votación.
Esta acción subraya las medidas a las que la administración está dispuesta a llegar para asegurar otro mandato, a pesar de las declaraciones previas del líder de 81 años sobre la importancia de las transiciones de liderazgo en África.
Las apuestas de la elección
La elección del jueves representa un punto crítico para el futuro político de Uganda. Una victoria de Museveni extendería su gobierno a más de cuatro décadas, consolidando su posición como uno de los líderes más antiguos de África.
La oposición, liderada por figuras como Bobi Wine, ve esta elección como una oportunidad para un cambio fundamental y una renovación democrática. Sin embargo, la combinación de restricciones de internet, supuestas represiones a las actividades de oposición y el control del gobierno sobre las fuerzas de seguridad crea un campo de juego profundamente desigual.
La comunidad internacional está observando de cerca, aunque el apagón de internet hace que la verificación independiente de las condiciones electorales sea significativamente más difícil. Esta opacidad puede permitir que los resultados disputados se mantengan con un desafío mínimo de los observadores externos.
Viendo hacia adelante
Mientras los ugandeses se preparan para votar el jueves, el cierre de internet proyecta una larga sombra sobre el proceso electoral. El movimiento resalta la tensión entre los ideales democráticos y la consolidación autoritaria en una nación en una encrucijada política.
Las preguntas clave siguen siendo la legitimidad de la elección y el entorno postelectoral. ¿Se restablecerá internet después de la votación? ¿Cómo responderá la oposición a lo que muchos anticipan que será un resultado disputado? ¿Y qué significa este episodio para la trayectoria democrática de Uganda?
Las respuestas a estas preguntas darán forma al panorama político de Uganda en los próximos años, determinando si el país avanza hacia una mayor apertura o un control autoritario más profundo.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué Uganda cerró internet?
Las autoridades ugandesas cerraron el acceso a internet a nivel nacional para controlar el flujo de información y restringir las capacidades de organización de la oposición solo dos días antes de las elecciones presidenciales. El movimiento parece diseñado para evitar que el líder de la oposición Bobi Wine movilizara a sus simpatizantes y se comunicara con los votantes durante el crucial período pre-electoral.
¿Quiénes se presentan en la elección ugandesa?
El presidente Yoweri Museveni, de 81 años, busca un séptimo mandato para extender sus 40 años de gobierno. Enfrenta oposición de la figura popular Bobi Wine, que representa una nueva generación de liderazgo político desafiando el control a largo plazo de Museveni sobre el país.
¿Cuál es la importancia del cierre de internet?
El cierre de internet representa una severa restricción a las libertades civiles y la participación democrática. Impide que los ciudadanos accedan a información independiente, bloquea la comunicación de la oposición y crea un entorno donde el gobierno puede controlar la narrativa por completo durante un evento político crucial.
¿Cuánto tiempo lleva Museveni en el poder?
El presidente Museveni ha estado en el poder durante 40 años. Busca un séptimo mandato, lo que extendería su gobierno a casi medio siglo, a pesar de sus declaraciones previas de que los gobernantes africanos no deberían permanecer en el poder más tiempo del debido.








