Hechos Clave
- Imágenes satelitales de 2025 muestran bombarderos B-2 Spirit y aviones cisterna KC-135 Stratotanker operando desde Diego García.
- El Reino Unido ha acordado transferir la soberanía de las Islas Chagos a Mauricio mientras mantiene el control de Diego García mediante un arrendamiento de 99 años, con un costo aproximado de 136 millones de dólares anuales.
- Diego García ha servido como una instalación militar secreta de EE.UU. y el Reino Unido desde principios de la década de 1970, tras la expulsión forzosa de la población nativa chagossiana.
- La Corte Internacional de Justicia dictaminó en 2019 que la expulsión de chagossianos por parte del Reino Unido fue ilegal y recomendó renunciar al control de las islas.
- Bombarderos estadounidenses lanzaron ataques desde Diego García durante operaciones en Afganistán después del 11-S, en Irak en 2003 y en la primera Guerra del Golfo en 1991.
Un punto crítico estratégico emerge
Imágenes satelitales de 2025 revelan la continua actividad militar estadounidense en Diego García, una base remota en el Océano Índico que ahora está en el centro de una disputa diplomática. Las imágenes muestran bombarderos B-2 Spirit y aviones cisterna KC-135 Stratotanker operando desde la instalación secreta.
El presidente Donald Trump ha condenado públicamente la decisión del Reino Unido de transferir la soberanía de las Islas Chagos circundantes a Mauricio, calificando el movimiento como un "acto de gran estupidez". La controversia destaca el papel crítico de la base en la proyección de poder estadounidense en tres continentes.
La importancia estratégica de Diego García ha transformado una transferencia de soberanía planeada durante mucho tiempo en un punto crítico político, con implicaciones para la seguridad nacional de EE.UU. y las relaciones internacionales.
La dura crítica de Trump
La condena del presidente Trump llegó a través de Truth Social, donde expresó su sorpresa por la decisión del Reino Unido. "Sorprendentemente, nuestro 'brillante' aliado de la OTAN, el Reino Unido, está planeando actualmente regalar la Isla de Diego García, el sitio de un vital Base Militar de EE.UU., a Mauricio, y hacerlo SIN NINGÚN MOTIVO", escribió.
El presidente argumentó que Rusia y China habían "notado este acto de total debilidad", enmarcando la transferencia de soberanía como una vulnerabilidad de seguridad nacional. Conectó el problema con su estrategia geopolítica más amplia, afirmando que el movimiento "es otro en una larga serie de razones de Seguridad Nacional por las que Groenlandia debe ser adquirida".
La postura de Trump representa un cambio significativo respecto a la posición anterior de su administración. El gobierno británico señaló que "el presidente reconoció explícitamente su fortaleza el año pasado", haciendo referencia a elogios anteriores al acuerdo como un "logro monumental" que aseguraba operaciones a largo plazo.
Regalar tierras extremadamente importantes es un acto de GRAN ESTUPIDEZ.
En la Casa Blanca, Trump aclaró más tarde que el acuerdo había cambiado de su formato original, añadiendo, "creo que deberían mantenerlo". La oficina del primer ministro británico enfatizó que las agencias de inteligencia de los Cinco Ojos habían aprobado la transferencia.
"Un acto de gran estupidez."
— Presidente Donald Trump
El acuerdo de soberanía
El Reino Unido ha llegado a un acuerdo complejo para transferir la soberanía de las Islas Chagos a Mauricio, ubicada cerca de Madagascar. Según el arreglo, Diego García permanecerá bajo control británico mediante un arrendamiento de 99 años, con opción de renovación.
El costo financiero para el Reino Unido es sustancial, con el acuerdo que se espera coste aproximadamente 136 millones de dólares anuales. Esta cifra refleja los gastos operativos continuos y los pagos de arrendamiento necesarios para mantener la funcionalidad de la base.
El acuerdo sigue años de presión internacional y fallos judiciales. En 2019, la Corte Internacional de Justicia determinó que la expulsión británica del pueblo nativo chagossiano a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970 fue ilegal, recomendando que el Reino Unido renunciara al control de las islas.
- Transferir la soberanía de las Islas Chagos a Mauricio
- Mantener Diego García bajo control británico
- Acuerdo de arrendamiento de 99 años con opción de renovación
- Costo anual de aproximadamente 136 millones de dólares
La base ha operado como una instalación militar secreta de EE.UU. y el Reino Unido desde principios de la década de 1970, establecida tras la controvertida expulsión de la población indígena.
Importancia militar
Diego García sirve como una piedra angular de la proyección de poder de EE.UU. y sus aliados en el Indo-Pacífico, Oriente Medio y partes de África. Su extrema remotidad y ubicación estratégica proporcionan un alcance aéreo y marítimo sin igual desde el Océano Índico.
La base alberga unidades de la Marina de EE.UU., la Fuerza Aérea y la Fuerza Espacial, así como la Marina Real británica. Su posición geográfica la hace crítica para las operaciones de reabastecimiento de aviones militares y buques que realizan misiones de largo alcance.
Los bombarderos estadounidenses, incluidos B-1 Lancers, B-2 Spirits y B-52 Stratofortresses, han estado estacionados en la base, junto con submarinos de propulsión nuclear. La instalación ha apoyado operaciones militares importantes a lo largo de su historia.
Desde Diego García, bombarderos estadounidenses lanzaron ataques en Afganistán después del 11-S y contra Irak durante la invasión de 2003.
Las operaciones históricas incluyen la primera Guerra del Golfo en 1991, donde la base fue central para la logística. En 2001, un bombardero B-2 estableció un récord para el bombardeo más largo, volando más de 44 horas desde Missouri para aterrizar en Diego García.
Evidencia satelital reciente
Imágenes satelitales de 2025 proporcionan confirmación visual de la presencia militar estadounidense continua en Diego García. Las imágenes muestran varios tipos de aviones, incluido el distintivo diseño de ala voladora de los bombarderos B-2 Spirit y los aviones cisterna KC-135.
Imágenes adicionales del mismo período capturaron un destructor en la base, demostrando la naturaleza multidominio de las operaciones. La presencia de activos aéreos y navales subraya el papel de la instalación como un centro militar integral.
En junio de 2025, antes de los ataques estadounidenses a las instalaciones nucleares de Irán, los expertos notaron una presencia significativa de bombarderos B-2 en Diego García. Si bien la especulación sugirió una posible participación en la Operación Martillo de Medianoche, el ataque real involucró una fuerza de tarea B-2 que voló directamente desde los Estados Unidos.
- Bombarderos furtivos B-2 Spirit
- Aviones cisterna de reabastecimiento KC-135 Stratotanker
- Embarcaciones destructoras
- Submarinos de propulsión nuclear
Estas observaciones satelitales confirman que Diego García sigue siendo un componente activo y vital de la logística militar estadounidense y las capacidades de proyección de poder.
Viendo hacia el futuro
La controversia que rodea a Diego García representa un desafío diplomático entre dos aliados cercanos en un momento de creciente tensión geopolítica. La crítica pública del presidente Trump añade presión a un arreglo de soberanía ya complejo.
A medida que el Reino Unido procede con su transferencia de soberanía de las Islas Chagos a Mauricio, el arrendamiento de 99 años para Diego García busca garantizar la continuidad operativa. Sin embargo, el debate político destaca el valor estratégico duradero de la base en una era de competencia entre grandes potencias.
Los desarrollos futuros probablemente se centrarán en la implementación del acuerdo de soberanía y el papel de la base










