Hechos Clave
- El incidente ocurrió un viernes cerca del Puerto de Santo Antônio.
- Tayane Dalazen estaba acompañada por el guía Erivaldo Alves da Silva.
- El tiburón fue descrito como un tiburón lija gris de dos a tres metros.
- El ICMBio ha iniciado una investigación sobre el ataque.
Resumen Rápido
Una turista ha recountado un encuentro aterrador con un tiburón en las aguas de Fernando de Noronha. La víctima, identificada como Tayane Dalazen, fue mordida mientras realizaba una actividad de buceo. Recientemente compartió detalles del incidente y su posterior proceso de recuperación durante una entrevista televisada.
El ataque tuvo lugar un viernes cerca de la Associação Noronhense de Pescadores. Dalazen estaba acompañada por un guía local en el momento del incidente. Tras el suceso, los organismos reguladores han tomado medidas para abordar la seguridad e investigar las circunstancias que rodearon la mordedura.
El Incidente y la Respuesta Inmediata
El ataque del tiburón ocurrió un viernes, durante una sesión de mergulho em apneia (buceo libre). La ubicación se identificó como frente a la Associação Noronhense de Pescadores (Anpesca) en el Porto de Santo Antônio. En el momento del incidente, Tayane Dalazen estaba acompañada por Erivaldo Alves da Silva, un guía turístico conocido localmente como Nego Noronha.
Tras el ataque, Dalazen recibió asistencia inmediata. Ella notó que su amiga, Caroline Pereira, estaba presente durante la mordedura. Pereira, que trabaja como dermatóloga, administró los primeros auxilios. Ha continuado monitoreando el proceso de cicatrización. Dalazen explicó que retiró la venda que cubría la herida el lunes siguiente porque la herida necesitaba respirar.
Tratamiento Médico y Recuperación
En una entrevista sobre el evento, Tayane Dalazen describió la sensación física de la mordedura. Ella declaró: "É uma dor muito forte, mas não é paralisante" (Es un dolor muy fuerte, pero no es paralizante). Confirmó que la herida está sanando bien.
En cuanto a la intervención médica, Dalazen explicó que recibió solo dos puntos. Esta decisión se tomó debido al riesgo de infección. El procedimiento utilizado se conoce como aproximação das bordas do ferimento (aproximación de los bordes de la herida). Este método permite que la cicatrización ocurra de adentro hacia afuera. Dalazen enfatizó que había seguido todas las pautas de seguridad proporcionadas por su guía antes del ataque.
El tiburón involucrado en el incidente fue descrito por Dalazen como un tubarão-lixa (tiburón lija gris) que medía entre dos y tres metros de longitud.
Análisis de Expertos
Tras el incidente, Léo Vera, un ingeniero pesquero que investiga tiburones en la región, proporcionó una evaluación. Vera caracterizó el evento como una interacción entre humanos y la vida silvestre. Enfatizó que, aunque pueden ocurrir incidentes, no hay "culpables" en tales escenarios naturales.
Vera señaló que la turista se llevará una "lembrança e uma cicatriz" (un recuerdo y una cicatriz) por el resto de su vida. Sus comentarios sugieren que la mordedura fue probablemente una reacción defensiva o un caso de identidad errónea en lugar de una agresión no provocada.
Investigación Oficial y Medidas de Seguridad
El Instituto Chico Mendes de Conservação da Biodiversidade (ICMBio) ha tomado medidas tras el ataque. La agencia ha reforzado las iniciativas educativas en el área. También están entablando diálogo con los operadores turísticos para asegurar que los protocolos de seguridad sean comprendidos y seguidos.
Además de estas medidas preventivas, ICMBio ha abierto una investigación oficial. El objetivo es comprender completamente las circunstancias específicas que llevaron al incidente con Tayane Dalazen. Las autoridades se mantienen enfocadas en equilibrar las actividades turísticas con la preservación del ecosistema marino local.
"É uma dor muito forte, mas não é paralisante"
— Tayane Dalazen, Víctima del Ataque de Tiburón
"Tirei a faixa na segunda-feira (12) porque o ferimento precisava respirar."
— Tayane Dalazen, Víctima del Ataque de Tiburón
"Ela vai levar uma lembrança e uma cicatriz para o resto da vida."
— Léo Vera, Ingeniero Pesquero









