Hechos Clave
- Los fiscales de Corea del Sur han solicitado la pena de muerte para el exmandatario Yoon Suk Yeol.
- Yoon fue destituido y encarcelado en 2025 tras una fallida declaración de ley marcial en diciembre de 2024.
- Los fiscales describen a Yoon como el "líder de la insurrección" que intentó controlar el poder judicial y el legislativo.
- Yoon afirma que la ley marcial fue una advertencia para romper un punto muerto político, pero no se encontraron pruebas que respalden sus razones.
- Lee Jae-myung es el nuevo presidente de Corea del Sur tras la crisis política.
Resumen Rápido
Los fiscales de Corea del Sur han solicitado la pena de muerte para el exmandatario Yoon Suk Yeol en relación con su intento de imponer la ley marcial. La solicitud se realizó durante la audiencia final de su juicio por insurrección en el Tribunal Distrital de Seúl. Yoon, quien fue destituido y removido del cargo en abril de 2025, se encuentra actualmente detenido y enfrenta cargos de insurrección y tentativa de golpe de Estado.
El exmandatario es acusado de utilizar el decreto de ley marcial para mantener el poder al tomar el control del poder judicial y el legislativo. Aunque fue brevemente liberado por razones procesales, regresó a la prisión en julio. Yoon defiende sus acciones, afirmando que la ley marcial estaba destinada como una advertencia para abordar el estancamiento político y supuestos agentes pro-nortecoreanos, aunque no se encontraron pruebas que respalden esta afirmación. La crisis política desencadenada por el decreto de diciembre de 2024 dominó gran parte de 2025, lo que llevó a la elección de un nuevo presidente, Lee Jae-myung, quien ahora se enfoca en estabilizar el país.
Los Fiscales Solicitan la Máxima Pena
Los fiscales de Corea del Sur han solicitado formalmente la pena de muerte para el exmandatario Yoon Suk Yeol. La solicitud se presentó durante la audiencia final de su juicio por insurrección celebrada el martes en el Tribunal Distrital de Seúl. Los fiscales describieron a Yoon como el "líder de la insurrección" por su papel en la fallida declaración de ley marcial.
Yoon fue destituido y arrestado en 2025. Aunque fue brevemente liberado en marzo por razones procesales, regresó a la prisión en julio. Su destitución fue confirmada oficialmente el 3 de abril, y permanece bajo investigación por el decreto de ley marcial emitido en diciembre de 2024. El juicio se centra en su presunto intento de subvertir las instituciones democráticas para extender su mandato.
Según la fiscalía, las acciones de Yoon fueron un intento deliberado de tomar el control del Poder Judicial y el Legislativo del país. El cargo de insurrección es una de las pocas acusaciones penales por las cuales un presidente de Corea del Sur no tiene inmunidad. Si bien el crimen es castigable con cadena perpetua o muerte, nadie ha sido ejecutado por este crimen específico en décadas.
La Crisis de la Ley Marcial
Los procedimientos legales se derivan de los eventos de diciembre de 2024, cuando el presidente Yoon declaró la ley marcial. Afirmó que la medida era necesaria para detener las actividades de agentes pro-nortecoreanos y romper un punto muerto político. Sin embargo, el decreto intentó cerrar el Parlamento y restringir los derechos civiles, provocando una reacción inmediata.
La medida de ley marcial fue anulada solo horas después del anuncio debido a la resistencia de los legisladores y el público. Este evento sumió a Corea del Sur en una crisis política que duró casi todo el año 2025. A pesar de la rápida reversión, los fiscales argumentan que la intención era realizar un golpe de Estado.
Yoon y su equipo legal han rechazado las acusaciones. En una audiencia anterior, argumentaron que nunca tuvo la intención de imponer completamente la ley marcial, sino que la utilizó como una advertencia. Sin embargo, los investigadores no encontraron pruebas que respalden sus afirmaciones sobre los agentes norcoreanos o la necesidad del decreto.
Consecuencias Políticas y Nuevo Liderazgo
Las consecuencias del decreto de ley marcial llevaron a la destitución y detención de Yoon Suk Yeol, marcando un momento histórico como el primer presidente de Corea del Sur en funciones en ser arrestado. Resistió el arresto durante semanas en su residencia, protegido por el servicio de seguridad presidencial, antes de ser finalmente llevado a custodia.
Tras la remoción de Yoon y el subsiguiente vacío político, fue elegido un nuevo presidente, Lee Jae-myung. El presidente Lee tiene actualmente la tarea de estabilizar la nación política y económicamente tras el caos del año anterior. Corea del Sur tiene una historia de golpes militares, y los eventos de finales de 2024 han impactado profundamente el panorama político de la nación.
El juicio está siendo procesado actualmente por la Corte Constitucional, mientras que los procedimientos penales por insurrección continúan en el tribunal distrital. La demanda de la fiscalía por la pena de muerte resalta la severidad con la que el Estado trata el intento de eludir los procesos democráticos.
"Promotores especiales solicitaram a pena de morte para o ex-presidente Yoon, apontado como o ‘líder da insurreição’"
— Yonhap








