Hechos Clave
- Janie George, una directora de arte senior de 31 años radicada en Utah, está criando a sus tres hijos con una mezcla de tecnología moderna y analógica de los años 90 y anteriores.
- La familia compró una máquina VHS y DVD de Facebook Marketplace por $80 para crear un sistema de entretenimiento dedicado y adecuado para la edad de sus hijos.
- George usa un teléfono de lata, que cuesta $75 más envío con una tarifa mensual de $9.99, para permitir que sus hijos programen sus propias citas de juego y practiquen la etiqueta telefónica.
- Ella ha estado tomando fotos familiares en película durante varios años, creyendo que esto enseña a sus hijos a estar presentes en el momento en lugar de buscar gratificación instantánea.
- Los niños han desarrollado un interés por las tarjetas coleccionables, curándolas e intercambiándolas con amigos de una manera que refleja las actividades infantiles de décadas anteriores.
- Una máquina de escribir vintage comprada por $35 en Facebook Marketplace se usa para escribir cartas y ejercicios de diseño creativo, fomentando una conexión táctil con la escritura.
Un viaje al pasado
En un mundo dominado por el streaming instantáneo y la comunicación digital, una familia mira intencionalmente hacia atrás para avanzar. Janie George, una directora de arte senior de 31 años de Utah, está criando a sus tres hijos con una mezcla cuidadosa de tecnología moderna y analógica. Su hogar es un museo viviente de los años 90, donde las cintas VHS, las cámaras de película y una máquina de escribir no son reliquias, sino herramientas diarias para la conexión y el crecimiento.
El enfoque de George es un contrapunto deliberado a la cultura digital hiperconectada y acelerada. Al introducir artículos como un teléfono de lata y una colección de películas clásicas, su objetivo es ralentizar la vida familiar, fomentar la independencia y compartir las alegrías táctiles de su propia infancia con sus hijos, de 3, 6 y 9 años.
El centro de entretenimiento analógico
El sistema de entretenimiento de la familia es un espacio cuidadosamente construido diseñado para la autonomía y el contenido apropiado para la edad. Hace unos meses, George y su esposo compraron una máquina VHS y DVD de Facebook Marketplace por $80. Este sistema está instalado en el piso de abajo, separado del televisor familiar principal, permitiendo a los niños elegir y operar sus propios medios.
Esta configuración permite a los niños ver películas clásicas como Tiburón y Indiana Jones de forma independiente. Pueden rebobinar, reproducir y pausar sin necesidad de ayuda de un adulto, fomentando un sentido de responsabilidad. La colección se complementa con una Nintendo Classic Mini, precargada con juegos clásicos que se conectan a través de HDMI para un uso fácil.
Al configurar este pequeño sistema de entretenimiento en el piso de abajo... puedo dejar que mis hijos hagan lo suyo, sabiendo que todo el contenido que eligen es apropiado para su edad.
Para construir su biblioteca, la familia imita la experiencia de una tienda de alquiler de videos. Visitan una tienda de segunda mano local, Savers, donde los niños usan el dinero de sus tareas para elegir películas. Este ritual incluye obtener pizza y un dulce, recreando la emoción de un alquiler de viernes por la noche que George experimentó cuando era niña.
"Vivir un estilo de vida más analógico ha permitido a mi familia conectarse, ralentizar y tener más momentos divertidos juntos."
— Janie George, Directora de Arte Senior
Cultivando la paciencia y la presencia
Más allá del entretenimiento, George usa herramientas analógicas para enseñar habilidades de vida valiosas. Durante varios años, ha tomado fotos familiares con una cámara de película, una práctica que requiere paciencia e intención. El proceso de esperar a que las fotos se desarrollen enseña a sus hijos que no necesitan gratificación instantánea.
La experiencia táctil de escuchar el obturador de la cámara y sentir la impresión física es una parte clave de la lección. Aunque el costo de la película y el revelado es significativo, George cree que el valor es incalculable. Simplemente no se puede capturar ese tipo de momento con un iPhone u otra cámara digital.
De manera similar, una máquina de escribir vintage comprada por $35 en Facebook Marketplace se ha convertido en un espacio creativo. Los niños la usan para escribir cartas a amigos y a Santa, e incluso completar "breves" de diseño mecanografiados por su madre. Esta herramienta los conecta con el acto físico de escribir y diseñar de una manera que un teclado no puede.
Construyendo habilidades del mundo real
El método de George se extiende a fomentar habilidades sociales e independencia a través de objetos tangibles. El teléfono de lata, un dispositivo moderno que imita un teléfono fijo, es una piedra angular de este esfuerzo. Cuesta $75 más envío con una tarifa mensual de $9.99, pero George lo llama "100% vale la pena".
El teléfono permite a sus hijos llamar a amigos aprobados para programar citas de juego, una tarea que antes requería la mediación de los padres. Este sistema les ayuda a aprender a hablar con educación, administrar sus horarios y retrasar la necesidad de un teléfono celular personal. Solo quiero que estén presentes donde están.
- Etiqueta telefónica: Los niños aprenden a hablar de manera clara y educada.
- Programación: Se hacen cargo de organizar su tiempo social.
- Independencia: Pueden comunicarse sin el teléfono inteligente de un padre.
Los niños también han adoptado las tarjetas coleccionables, descubiertas en una tienda de segunda mano. Curan paquetes para amigos y los intercambian en persona, una actividad natural que refleja las interacciones sociales de generaciones anteriores. Para organizar los números de contacto para su nuevo teléfono, usan un Rolodex, que decoraron con pegatinas después de mecanografiar las tarjetas en su máquina de escribir.
Un enfoque equilibrado
Es importante señalar que este estilo de vida no es un rechazo total a la tecnología moderna. George es clara en que su hogar todavía tiene televisores y otras comodidades contemporáneas. El objetivo es el equilibrio, no la privación. Cuando los niños quieren jugar a una Nintendo Switch o ver una película moderna en YouTube TV, lo hacen en el piso de arriba con sus padres.
Esta separación crea límites claros. El espacio analógico de abajo es para el juego independiente y curado, mientras que el espacio moderno de arriba es para la visualización familiar facilitada. Esta estructura permite a la familia disfrutar de lo mejor de ambos mundos: la conexión y la lentitud del pasado, y la conveniencia y las opciones del presente.
Vivimos en una época muy ocupada, y no quiero pretender que no tenemos comodidades modernas en mi casa.
Al integrar de manera reflexiva la tecnología retro, Janie George ha creado una cultura familiar única. Es una cultura que valora la presencia sobre el ritmo, la conexión sobre los clics y la alegría atemporal de una experiencia compartida, ya sea viendo una película en VHS o escribiendo una carta en una máquina de escribir.
"Simplemente no se puede capturar ese tipo de momento con un iPhone u otra cámara digital."
— Janie George, Directora de Arte Senior
"Solo quiero que estén presentes donde están."
— Janie George, Directora de Arte Senior
Preguntas Frecuentes
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