Datos Clave
- El volumen de nuevas oficinas en Moscú se proyecta que disminuirá entre un 2,5% y un 4% en 2026.
- Se espera una contracción más significativa en 2027, con la oferta de nuevas oficinas cayendo entre un 9% y un 23%.
- Los desarrolladores están retrasando el lanzamiento de proyectos principalmente debido al aumento de los costos de construcción y la escasez de mano de obra calificada.
- A pesar de la desaceleración en la nueva construcción, tanto las tarifas de alquiler como los precios de venta de las propiedades de oficina continúan aumentando.
- El mercado está experimentando una dinámica única donde la reducción de la oferta está impulsando el valor hacia arriba, incluso cuando la actividad de desarrollo se enfría.
Un mercado en transición
El mercado inmobiliario de oficinas de Moscú está entrando en un período de contracción significativa, con los volúmenes de nueva construcción listos para caer bruscamente en los próximos dos años. Según análisis recientes del mercado, el horizonte de la ciudad verá una desaceleración marcada en la entrega de nuevos centros de negocios.
Este cambio representa un momento crucial para el sector inmobiliario comercial. Los datos indican que la era de la expansión rápida está dando paso a una fase más cautelosa y limitada, impulsada por presiones económicas y desafíos logísticos.
Los números detrás de la desaceleración
La disminución proyectada en la nueva oferta de oficinas no es uniforme, pero es consistentemente a la baja. Para el año 2026, el volumen de nuevas oficinas que entrarán al mercado de Moscú se espera que disminuya en un 2,5% al 4% en comparación con períodos recientes.
La tendencia se acelera significativamente en el año siguiente. En 2027, la reducción en la nueva construcción de oficinas se pronostica que será mucho más pronunciada, con una caída proyectada que oscila entre el 9% y el 23%. Esta trayectoria de dos años sugiere una recalibración fundamental del pipeline inmobiliario comercial de la ciudad.
Los principales impulsores detrás de esta reducción son multifacéticos:
- Aumento de los costos de construcción y materiales de acabado
- Una escasez persistente de mano de obra calificada
- Una demanda de inquilinos que se desacelera gradualmente
Los desarrolladores presionan el freno
Ante un entorno económico desafiante, los desarrolladores inmobiliarios están posponiendo estratégicamente el lanzamiento de nuevos proyectos. La decisión de retrasar es una respuesta directa al aumento de los costos de construcción, que erosiona los márgenes de ganancia y hace que los proyectos sean menos viables en el clima actual.
Complicando el problema de los costos es un déficit de mano de obra en el sector de la construcción. Esta escasez dificulta el personal de proyectos de manera eficiente, retrasando aún más los cronogramas y aumentando los gastos. Los desarrolladores están encontrando más difícil asegurar la fuerza laboral necesaria para llevar sus planes a buen puerto en el plazo establecido.
Al mismo tiempo, el mercado está presenciando una demanda que se desacelera gradualmente. Si bien no se está colapsando, el apetito por el espacio de oficinas nuevas no está creciendo al ritmo necesario para absorber la oferta planificada previamente, lo que impulsa una pausa estratégica en las actividades de desarrollo.
La paradoja de los precios en aumento
En un escenario clásico de oferta y demanda, la reducción del inventario de nuevas oficinas está teniendo un impacto inmediato en los precios. A pesar del enfriamiento general del mercado, tanto las tarifas de alquiler como los precios de venta de las propiedades de oficina existentes continúan su trayectoria ascendente.
Esto crea una paradoja de mercado única. Mientras los desarrolladores se retraen debido a los altos costos y la demanda incierta, la escasez de espacio de oficinas nuevas y modernas está impulsando la competencia entre inquilinos y compradores por el stock disponible. El mercado está señalando que el espacio de calidad sigue siendo una mercancía valiosa, incluso cuando el sector de la construcción se desacelera.
Las tarifas de alquiler y los precios de las propiedades de oficina continúan aumentando a pesar del enfriamiento del mercado.
La resiliencia de los precios sugiere que la demanda subyacente por ubicaciones de oficinas premium en Moscú sigue siendo robusta, incluso cuando los factores económicos más amplios hacen que el nuevo desarrollo sea más difícil.
Puntos Clave
El mercado de oficinas de Moscú está en un punto de inflexión crítico. Los próximos años estarán definidos por un suministro ajustado de nuevo espacio, lo que probablemente ejercerá una presión al alza sobre los precios de las propiedades existentes.
Para las empresas que buscan espacio de oficina, el panorama se está volviendo más competitivo. Para los inversores, el mercado presenta un cuadro complejo donde los precios en aumento coexisten con un pipeline de desarrollo que se desacelera. La variable clave a observar será si la demanda puede sostener los niveles de precios actuales frente a los vientos económicos en contra.
Preguntas Frecuentes
¿Qué está sucediendo con el mercado de construcción de oficinas de Moscú?
El mercado está experimentando una desaceleración significativa, con la oferta de nuevas oficinas esperada que disminuya entre un 2,5% y un 4% en 2026 y una caída más sustancial del 9% al 23% en 2027. Los desarrolladores están retrasando nuevos proyectos debido al aumento de costos y la escasez de mano de obra.
¿Por qué los desarrolladores están retrasando sus proyectos?
Las razones principales son el aumento del costo de construcción y acabado, la escasez de mano de obra calificada y una desaceleración gradual en la demanda de inquilinos. Estos factores hacen que los nuevos proyectos sean menos financieramente viables en el clima actual.
¿Cómo están siendo afectados los precios de alquiler?
A pesar del enfriamiento del mercado y la reducción de la nueva construcción, tanto las tarifas de alquiler como los precios de venta de las propiedades de oficina continúan aumentando. La escasez de espacio de oficinas nuevas y modernas está creando competencia entre inquilinos y compradores.










