Datos Clave
- Una masiva tormenta invernal se extendió por más de 2,000 millas desde Nuevo México hasta Maine, afectando a casi 180 millones de estadounidenses este fin de semana.
- Más de 10,000 vuelos fueron cancelados durante el fin de semana, marcando el número más alto de cancelaciones desde que comenzó la pandemia.
- Los apagones de energía afectaron a casi un millón de personas para el domingo por la noche, con Texas viendo algunas de las interrupciones más significativas.
- Partes del país recibieron más de 0.5 pulgadas de acumulación de hielo, lo que provocó advertencias de tormenta de hielo a lo largo del trayecto de la tormenta.
- Las escuelas públicas de Nueva York, Boston y Baltimore cancelaron clases presenciales el lunes debido a condiciones de frío extremo.
- Los trabajadores municipales en Louisville usaron una mezcla de sal y cloruro de calcio para mantener las carreteras seguras en temperaturas extremadamente frías.
Una Nación Bajo el Hielo
Una histórica tormenta invernal cubrió los Estados Unidos este fin de semana, creando un sistema meteorológico masivo que se extendió por 2,000 millas desde Nuevo México hasta Maine. La escala sin precedentes de la tormenta trajo nieve pesada, hielo y condiciones peligrosas a millones de estadounidenses.
El alcance de la tormenta fue asombroso, amenazando a casi 180 millones de personas en el Sudoeste, Sur, Medio Oeste y Noreste. Desde las primeras horas del fin de semana, el sistema comenzó a interrumpir la vida diaria, obligando a los aeropuertos a detener miles de vuelos y llevando a las autoridades a emitir advertencias urgentes sobre la seguridad en los viajes.
Caos en los Viajes 🚗
El impacto más inmediato de la tormenta se sintió en las redes de transporte del país. El Servicio Nacional de Meteorología confirmó interrupciones generalizadas en los viajes a medida que la nieve y el hielo se acumulaban en las carreteras y pistas de aterrizaje.
Las aerolíneas enfrentaron un fin de semana catastrófico, con la firma de análisis de aviación Cirium reportando más de 10,000 vuelos cancelados—el número más alto desde que comenzó la pandemia. La interrupción continuó hasta la mañana del lunes, con casi 2,000 cancelaciones adicionales ya registradas.
Las aerolíneas fueron particularmente afectadas:
- Más del 50% de los vuelos de American Airlines fueron cancelados el domingo
- Más del 75% de los vuelos de JetBlue fueron suspendidos
- Las autoridades instaron a los estadounidenses a omitir su viaje matutino
En tierra, la situación fue igualmente grave. Los departamentos de transporte en estados como Nueva York y Texas aconsejaron a los residentes evitar por completo las carreteras. En la ciudad de Nueva York, se fotografió a residentes ayudando a mover un automóvil atascado en la nieve, ilustrando los desafíos que enfrentaban los conductores.
"El cloruro de calcio ayuda a que la sal siga siendo efectiva en temperaturas extremadamente frías."
— Funcionarios de la Ciudad de Louisville
Hielo y Apagones de Energía
Mientras la nieve creaba problemas de visibilidad, el hielo surgió como una preocupación principal para la seguridad y la infraestructura. El Centro de Predicción del Servicio Nacional reportó que partes del país recibieron más de 0.5 pulgadas de hielo, una cantidad peligrosa que puede derribar líneas eléctricas y volver las carreteras intransitables.
Las advertencias de tormenta de hielo permanecieron en efecto para gran parte del trayecto de la tormenta a medida que las temperaturas bajaban. Las condiciones de congelación impactaron directamente en la red eléctrica, con poweroutage.us rastreando a casi un millón de estadounidenses sin electricidad para el domingo por la noche.
Texas estuvo entre los estados con más apagones, aunque el problema se extendió a múltiples regiones. La combinación de acumulación de hielo y vientos fuertes creó condiciones peligrosas para los equipos de servicios públicos que intentaban realizar reparaciones.
Respuesta Comunitaria
A pesar de las condiciones severas, las comunidades de todo el país demostraron resiliencia y creatividad. En Indianápolis y Washington, D.C., algunos residentes se aventuraron en el clima helado con esquís, encontrando formas alternativas de navegar por sus vecindarios.
Los trabajadores municipales y los equipos de emergencia trabajaron incansablemente para mantener los servicios esenciales. En Louisville, los trabajadores esparcieron una mezcla de sal y cloruro de calcio en las carreteras para mejorar la tracción. La ciudad explicó que "El cloruro de calcio ayuda a que la sal siga siendo efectiva en temperaturas extremadamente frías."
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, reconoció públicamente los esfuerzos de los trabajadores municipales, publicando en X: "Gracias a todos los trabajadores municipales que han estado trabajando incansablemente este fin de semana para mantenernos seguros. Ningún trabajo es demasiado pequeño, ninguna tormenta es demasiado grande."
Vida Diaria Interrumpida
El impacto de la tormenta se extendió más allá del transporte y los servicios públicos, afectando las rutinas diarias de las familias de todo el país. Los compradores en múltiples estados vaciaron los estantes de los supermercados el viernes y el sábado mientras se preparaban para refugiarse.
Los sistemas educativos también se vieron obligados a adaptarse. Las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York cancelaron clases presenciales el lunes debido al frío extremo, cambiando a aprendizaje remoto. Anuncios similares fueron hechos por las Escuelas Públicas de Boston y las Escuelas Públicas de la Ciudad de Baltimore.
A medida que la tormenta se movía del Sudoeste al Noreste, la nieve se convirtió en hielo en muchos estados afectados, continuando interrumpiendo el tráfico en carreteras y autopistas hasta bien entrado la semana.
Las Consecuencias
A medida que la tormenta invernal continúa su trayecto a través de los Estados Unidos, el alcance total de su impacto aún está siendo evaluado. El evento ya ha hecho historia como una de las interrupciones meteorológicas más significativas en los últimos años.
Con interrupciones en los viajes que se espera que continúen y esfuerzos de restauración de energía en marcha, las comunidades se preparan para la fase de recuperación. La tormenta sirve como un recordatorio contundente del poder de la naturaleza y la importancia de la preparación durante eventos climáticos extremos.
"Gracias a todos los trabajadores municipales que han estado trabajando incansablemente este fin de semana para mantenernos seguros. Ningún trabajo es demasiado pequeño, ninguna tormenta es demasiado grande."
— Alcalde de la Ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani
Preguntas Frecuentes
¿Qué tan grande fue la tormenta invernal?
La tormenta invernal se extendió por más de 2,000 millas desde Nuevo México hasta Maine, afectando a casi 180 millones de estadounidenses en las regiones del Sudoeste, Sur, Medio Oeste y Noreste.
¿Cuál fue el impacto en los viajes aéreos?
La tormenta provocó masivas cancelaciones de vuelos, con más de 10,000 vuelos suspendidos durante el fin de semana—el mayor número desde la pandemia. Casi 2,000 vuelos adicionales fueron cancelados la mañana del lunes.
¿Cómo afectó la tormenta la vida diaria?
La tormenta interrumpió las rutinas diarias a través de apagones de energía que afectaron a casi un millón de personas, compras de pánico en supermercados, cierres de escuelas en ciudades principales y cierres generalizados de carreteras mientras las autoridades instaban a los residentes a quedarse en casa.
¿Qué áreas fueron más afectadas por el hielo?
La acumulación de hielo fue una preocupación principal a lo largo del trayecto de la tormenta, con partes del país recibiendo más de 0.5 pulgadas de hielo. Texas y otros estados vieron apagones de energía significativos como resultado de la acumulación de hielo en las líneas eléctricas.









