Hechos Clave
- Delta ordenó hasta 60 Boeing 787-10 Dreamliners.
- Este es el primer pedido directo de la aerolínea para el modelo 787.
- Los aviones reemplazarán la envejecida flota de Boeing 767.
- Delta reportó $5 mil millones en ingresos netos para el año completo de 2025.
- El 787-10 transporta aproximadamente a 330 pasajeros.
Una nueva era para Delta
Delta Air Lines está trazando un nuevo rumbo para su flota internacional. Por primera vez, la aerolínea ha realizado un pedido directo de Boeing 787 Dreamliners, señalando un importante giro estratégico. El acuerdo incluye un pedido firme de 30 aviones con opciones para 30 adicionales, reforzando la visión a largo plazo de la aerolínea para los viajes de larga distancia premium.
Esta decisión marca un cambio notable para una aerolínea que ha priorizado a Airbus durante mucho tiempo para sus necesidades de fuselaje ancho. Los nuevos aviones Boeing están destinados a modernizar la flota e intensificar la batalla actual por los pasajeros de alto rendimiento que vuelan a través del Atlántico y más allá.
El acuerdo estratégico
El pedido es para la variante 787-10, el miembro más grande de la familia Dreamliner. Este modelo específico puede transportar aproximadamente a 330 pasajeros y ofrece mejoras significativas en la eficiencia de combustible en comparación con las aeronaves que está destinado a reemplazar. Aunque Delta no divulgó los términos financieros de la compra, la magnitud del pedido subraya su importancia para las operaciones futuras de la aerolínea.
El presidente de Delta, Glen Hauenstein, describió al 787 como un "avión financieramente excelente" durante la reciente conferencia de ganancias de la aerolínea. Resaltó varias ventajas clave que hicieron del jet una opción atractiva para la red de Delta.
Ofrece una capacidad de carga mejorada, mayor eficiencia de combustible y un espacio amplio para esas cabinas premium de gran importancia.
Los nuevos aviones contarán con la clase business Delta One de Delta, junto con economía premium y asientos de clase estándar, atendiendo directamente a la demanda de cabinas premium de alto margen.
"Ofrece una capacidad de carga mejorada, mayor eficiencia de combustible y un espacio amplio para esas cabinas premium de gran importancia."
— Glen Hauenstein, Presidente de Delta
Modernización de la flota
Esta compra representa una diversificación significativa de la flota de larga distancia de Delta. Durante años, la aerolínea ha confiado en el Airbus A330neo y el A350-900 como sus caballos de batalla de nueva generación. De hecho, Delta había heredado previamente un pedido de 787 a través de su fusión de 2008 con Northwest Airlines, pero lo canceló en 2016, citando retrasos y problemas de calidad en ese momento.
La incorporación del 787-10 está diseñada para complementar la flota de Airbus y acelerar la jubilación de los envejecidos Boeing 767 de la aerolínea. El 787 ofrece un salto generacional en rendimiento y comodidad para los pasajeros.
- Capacidad: Transporta hasta 336 pasajeros.
- Alcance: Aproximadamente 7,300 millas.
- Eficiencia: Quema de combustible significativamente mejor que la del 767.
- Carga: Capacidad mejorada para mercancías.
Los 767 sirven actualmente a mercados clave como Europa y Sudamérica, donde Delta señaló que el 787 sería una "adición ideal".
Panorama competitivo
Con este pedido, Delta se posiciona para competir más agresivamente por el segmento más rentable de los viajes internacionales. El mercado transatlántico se ha vuelto cada vez más lucrativo, impulsado por una fuerte demanda corporativa y de ocio premium. Delta claramente apunta a capturar una mayor participación de este flujo de ingresos.
Esto ejerce presión directa sobre sus rivales United Airlines y American Airlines. Ambos competidores han estado expandiendo sus propias flotas de Dreamliners y ofertas premium. United ha sido agresivo con rutas transatlánticas de nicho, mientras que American ha lanzado nuevos productos de clase business en sus Dreamliners. El movimiento de Delta asegura que no se quedará atrás en la carrera por los pasajeros premium.
Hauenstein señaló que la aerolínea planea aumentar la capacidad general en 3% este año, con la mayor parte del nuevo crecimiento de asientos concentrado específicamente en cabinas premium.
El impulso de Boeing
Para Boeing, el acuerdo es un voto de confianza significativo. El gigante aeroespacial ha enfrentado años de desafíos, incluyendo huelgas laborales, cambios de liderazgo y problemas de control de calidad que han afectado tanto al programa 787 como a su reputación general. Asegurar un pedido importante de una aerolínea estadounidense prominente ayuda a reconstruir la confianza con clientes e inversores.
El cronograma se alinea con el sólido desempeño financiero de Delta. La aerolínea reportó ingresos netos de aproximadamente $5 mil millones para el año completo de 2025, impulsados en gran parte por la misma demanda premium que hace viable el pedido de 787. Mientras que los ingresos por boletos de clase estándar cayeron aproximadamente un 7% interanual, la fortaleza en las cabinas premium compensó con creces la debilidad.
Mirando hacia el futuro
La entrada de Delta en la era Dreamliner es una apuesta calculada sobre el futuro de los viajes aéreos premium. Al diversificar su flota y dirigirse a los segmentos de pasajeros más rentables, la aerolínea se está preparando para una década de competencia por delante. Los nuevos jets no llegarán hasta la próxima década, pero su impacto ya se está sintiendo en toda la industria.
Los puntos clave de este desarrollo incluyen:
- Un cambio estratégico hacia una flota de fuselaje ancho mixta de Airbus y Boeing.
- Un empuje agresivo para capturar ingresos transatlánticos premium.
- Un esfuerzo de modernización para reemplazar la envejecida flota de 767.
- Una sólida posición financiera que permite una inversión de capital significativa.
La carrera por el viajero premium acaba de acelerarse.
"El 787 es un avión financieramente excelente."
— Glen Hauenstein, Presidente de Delta
Preguntas Frecuentes
¿Qué aeronave específica ordenó Delta?
Delta Air Lines realizó un pedido firme por el Boeing 787-10, la variante más grande de la familia Dreamliner. El pedido incluye 30 aviones firmes con opciones para 30 unidades adicionales.
¿Por qué es importante este pedido para la estrategia de flota de Delta?
Representa un cambio mayor para Delta, que históricamente ha favorecido los aviones de fuselaje ancho de Airbus. Los 787 están destinados a reemplazar la envejecida flota de Boeing 767 y a diversificar las capacidades de larga distancia de Delta, complementando sus flotas existentes de Airbus A330neo y A350.
¿Cómo impacta esto la competencia con United y American?
El pedido intensifica la competencia por los viajeros premium transatlánticos. Al agregar aeronaves modernas y eficientes con capacidad para cabinas premium, Delta está mejor posicionada para competir con United y American, quienes también han estado expandiendo sus flotas de Dreamliners y ofertas premium.
¿Cuándo llegarán las nuevas aeronaves?
Según el reporte, los nuevos jets Dreamliner de Delta no llegarán hasta la próxima década. Hasta entonces, la aerolínea continuará operando su flota actual, incluyendo los Boeing 767 que están programados para ser reemplazados.







