Hechos Clave
- El melanoma acral se desarrolla en las palmas, las plantas y debajo de las uñas, distinto al melanoma inducido por rayos UV.
- La afección se diagnostica con frecuencia erróneamente como granulomas, hematomas o infecciones fúngicas.
- Se desaconseja la cauterización de las lesiones sospechosas, ya que destruye el tejido necesario para el pronóstico.
- El diagnóstico temprano permite la extirpación quirúrgica, con técnicas modernas que preservan el dedo afectado.
Resumen Rápido
El melanoma acral es un subtipo raro de cáncer de piel que se desarrolla en las palmas de las manos, las plantas de los pies y debajo de las uñas. A diferencia de los melanomas comunes asociados con la exposición al sol, este tipo aparece en las extremidades y a menudo se presenta como una lesión pigmentada que puede confundirse fácilmente con afecciones benignas como moretones, verrugas o infecciones fúngicas.
El principal desafío del melanoma acral es el retraso en el diagnóstico. Debido a que estas lesiones generalmente no causan dolor, picazón o sangrado en sus etapas iniciales, se identifican con frecuencia de manera incorrecta. Esta confusión lleva a la aplicación de tratamientos incorrectos, como la cauterización, que puede destruir el tejido necesario para determinar el grosor del cáncer y el pronóstico. Los expertos enfatizan que el diagnóstico temprano es crítico, ya que el pronóstico empeora significativamente si el cáncer progresa debido a una identidad errónea. El tratamiento generalmente implica cirugía, con técnicas modernas que se centran en preservar el dedo afectado siempre que sea posible.
Entendiendo el Melanoma Acral
El melanoma acral se define por su ubicación en las extremidades del cuerpo. El término "acral" se refiere a las partes distales de las extremidades, específicamente las manos y los pies. Este tipo de cáncer se origina a partir de la transformación de melanocitos, las células responsables de producir melanina, el pigmento que da color a la piel.
Si bien el melanoma convencional a menudo se vincula con la exposición a la radiación ultravioleta, el melanoma acral se comporta de manera diferente. Típicamente se manifiesta en las siguientes áreas:
- La superficie plantar (plantas de los pies)
- La superficie palmar (palmas de las manos)
- Regiones subungueales (debajo de las uñas de los dedos de las manos o de los pies)
A pesar de su baja incidencia en comparación con otros cánceres de piel, el melanoma acral representa una amenaza significativa debido a su apariencia engañosa. En sus primeras etapas, la lesión a menudo carece de síntomas como dolor, picazón o sangrado, lo que contribuye a que pase desapercibida.
El Peligro del Diagnóstico Erróneo 🩺
El problema más crítico con el melanoma acral es su capacidad para disfrazarse como una afección benigna. Debido a que aparece en las extremidades, se confunde frecuentemente con dolencias comunes que afectan estas áreas. Esta confusión conduce a un retraso en el diagnóstico correcto y al inicio del tratamiento adecuado.
Según los expertos médicos, el melanoma acral se confunde a menudo con:
- Granulomas (a menudo descritos como "carne esponjosa")
- Hematomas (moretones o ampollas de sangre)
- Verrugas
- Onicomicosis (infecciones fúngicas de la uña)
El riesgo se intensifica cuando un médico, sospechando una afección benigna, inicia un tratamiento sin un diagnóstico definitivo. Por ejemplo, la cauterización (quemar el tejido) es un procedimiento común para lesiones benignas. Sin embargo, si se aplica a un melanoma, puede ser desastroso. Como señalan los especialistas, cauterizar una lesión cancerosa puede hacer que la superficie parezca curada mientras el tumor continúa creciendo internamente. Además, este proceso destruye el tejido, eliminando información vital sobre el grosor del tumor, un factor clave para determinar el pronóstico y el plan de tratamiento.
Opciones de Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico preciso del melanoma acral requiere un enfoque sistemático que comienza con la sospecha clínica. Si un paciente nota una nueva mancha en la palma o la planta del pie, o una franja oscura debajo de una uña, debe buscar una evaluación médica de inmediato. Incluso las lesiones que parecen granulomatosas o verrucosas deben tratarse con precaución.
El proceso de diagnóstico generalmente sigue estos pasos:
- Dermatoscopia: Un examen utilizando una lente de aumento especial para ver estructuras no visibles a simple vista. Esto ayuda a diferenciar entre lesiones benignas y malignas.
- Biopsia: Se toma una muestra del tejido para un examen anatomopatológico. Puede ser excisional (extirpar toda la lesión) o incisional (extirpar una parte de ella).
- Análisis Anatomopatológico: El patólogo confirma el diagnóstico y evalúa los factores pronósticos clave.
Una vez confirmado, el informe de patología proporciona datos esenciales para la planificación quirúrgica. Esto incluye el grosor de Breslow (profundidad de la lesión en milímetros), la presencia de ulceración, el índice mitótico (velocidad de división celular) y la invasión angiolinfática.
La cirugía es el tratamiento principal. En el pasado, el melanoma bajo la uña a menudo resultaba en la amputación del dedo. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que la preservación del dedo es posible en casos tempranos sin comprometer las tasas de supervivencia ni aumentar la recurrencia. Esta cirugía funcional mantiene tanto la estética como la funcionalidad del dedo. En casos avanzados donde ha ocurrido metástasis, los tratamientos pueden incluir inmunoterapia, terapia dirigida, quimioterapia y radiación.
Factores de Riesgo y Prevención
A diferencia del melanoma cutáneo (el tipo convencional que afecta la cara, el cuero cabelludo y el tronco), la causa exacta del melanoma acral no está bien definida. No está asociado con la exposición a la radiación UV. En cambio, las hipótesis principales apuntan hacia el trauma local o el estrés mecánico como posibles desencadenantes.
Debido a que el factor de riesgo central no está establecido, la prevención primaria (evitar que la enfermedad comience) es actualmente imposible. Por lo tanto, el enfoque médico se traslada por completo a la prevención secundaria. Esto implica el diagnóstico temprano, que ofrece al paciente una oportunidad de curación mediante la simple extirpación de la lesión. El autoexamen regular de las manos y los pies es crucial para identificar cambios en los lunares existentes o la aparición de nuevas lesiones pigmentadas.
"Cuando se cauteriza el melanoma, perdemos información fundamental para el pronóstico, como su grosor, lo cual guía el tratamiento y el seguimiento del paciente".
— Luiz Fernando Nunes, Cirujano Oncólogo
"Imagínese lo que puede suceder si 'quema' un cáncer: la lesión puede verse mejor por fuera, pero el tumor continúa evolucionando".
— Luiz Fernando Nunes, Cirujano Oncólogo




